Hace doce años atrás, un joven salteño, Diego Mauricio Piegas Fornaroli, viajó a EE.UU., con muchas ilusiones. Pensaba en realizarse laboralmente y económicamente. Supo de años de sacrificio, de horas duras de trabajo. Pero, tanto esfuerzo tuvo su recompensa. Simple y sencillamente, todo lo que soñó, anhelo lo logró. Tras un par de años, invito a su padre Dardo Piegas, a que viajara y se radicara también en esa gran nación del Norte. Y su padre viajo, pero nunca se adapto a la forma de vida. La familia, el mate, los amigos, todo extrañaba.
Asi, un día, regreso y como había ingresado y permanecido mas tiempo del estipulado en su visa, supo que nunca más podría retornar a EE.UU.
Y eso hoy, le impide, como desearía compartir este acontecimiento y felicidad que su hijo vive.
Mientras tanto, Diego siguió con su vida adelante y en una ciudad como Danville, con costas sobre el Océano Atlántico, en el Estado de Virginia, con una economia basada en la producción ganadera – agrícola, con una población de unos 50 mil habitantes, pero también con mucha industria tecnológica, importantes oficinas estatales y muchas iglesias, se supo relacionar. Asi conoció a una simpática y hermosa chica estadounidense. Se hicieron amigos, compartieron muchos momentos, y terminaron enamorándose. Asi, decidieron dar el paso lógico de toda pareja enamorada y que desea prolongar su felicidad, formando familia y teniendo hijos. Diego y Liza Michelle Mortón, decidieron casarse. Lo han programado y establecido para el próximo 9 de junio a las 18.30 hora de nuestro país, en la ciudad donde ambos viven; Danville, Virginia.
Desde aquí de Salto, viajaran hermanos, amigos, para compartir con Diego su felicidad y conocer a Liza. Aquí, quedara su padre Dardo, que si bien no podrá estar personalmente presente, estará acompañando a su hijo con el pensamiento y los sentimientos. Esos que han hecho de esa familia salteña, una unión que se expresa ante acontecimientos felices y de los otros. Es que lo más importante de todo, es que el amor les unió. Eso que todos anhelamos para si o nuestros seres queridos. Y por ello, vayan desde aquí, deseos de felicidades plena para la pareja , pues ese es el mensaje que su padre emite desde aquí.
La pareja, programo, disfrutar de su luna de miel en Los Cayos de la Florida y seguramente, en un futuro no lejano, se harán alguna escapada a Salto, para abrazarse con quien no pudo estar por las normas y burocracia que crean los hombres, sin medir lo que muchas veces limitan. Pero nada empañará este momento. ¡¡¡Vivan los Novios. Viva el Amor !!!
