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La mayoría de las personas pone el foco en la protección de la piel durante los meses de primavera y verano, los especialistas insisten en que los rayos UV pueden dañar la dermis incluso los días de frío o nublados.

Siempre se supo pero durante la pandemia por COVID-19 se tomó más noción de la importancia de exponerse al sol durante los horarios permitidos para sintetizar vitamina D, un nutriente esencial para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir infecciones respiratorias virales y bacterianas.

Estar al sol, además, fortalece huesos y dientes, equilibra el colesterol, disminuye la presión sanguínea, ahuyenta la depresión y nos llena de energía, entre otros beneficios.

Sin embargo, el sol es también la principal causa del envejecimiento cutáneo y aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades en la piel.

Un exceso de sol sin protección puede tener efectos muy nocivos: las consecuencias más reconocidas a largo plazo son el envejecimiento cutáneo prematuro (manchas y arrugas), aumento del número de lunares, cáncer de piel y variadas alteraciones oculares.

pensar en cuidar la piel no es sólo pensar en su hidratación, sino que debe pensarse en ella como un órgano vital de nuestro cuerpo, ya que es el más grande en dimensiones, recubre a todo el organismo y se encuentra siempre expuesto.

Las tres capas que componen la piel son la epidermis, la dermis e hipodermis, y funcionan como protector de todo el cuerpo y sus órganos. La primera capa es la más superficial y está compuesta especialmente por queratinocitos, la segunda está compuesta con colágeno y elastina que proveen elasticidad a la piel y la última almacena grasa que nos protege de las contusiones y regula la temperatura del cuerpo.

El sol y sus rayos UV y UVA pueden quemar la piel incluso en días nublados o si hace frío. La arena, el agua, la nieve, las pantallas de los celulares y televisores también pueden reflejar rayos UV dañinos, lo que genera que la piel también se lastime.

Por eso es importante el uso de protector solar todo el año para evitar la acumulación del daño solar.

¿Cómo cuidarse de forma adecuada?

Ponerse protector solar facial media hora antes de salir de casa y repetirlo cada dos o tres horas. No se debe olvidar que la radiación solar pasa a través del vidrio, por lo que si nos vamos de viaje hay que tener protector aunque vayamos en el auto o en algún medio de transporte. Debe destacarse que el protector solar es el mejor anti age que puede usarse.

Si se realiza ejercicios al aire libre el cúmulo de sol en la piel expuesta puede llevar a un fotodaño importante, con aumento de arrugas y manchas en la piel.

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