Boom de Tesla
- Por Facundo Esteche, edil Partido Colorado
Una de las empresas de Elon Musk llegó al Uruguay. Tesla anunció su llegada y fue un boom en varios sentidos. En las redes, el estallido por la presencia; en el mercado, el revuelo por sus precios. En 24 horas se comprometieron más de 200 vehículos. Y por buena fuente, se comenta que 30 de ellos son de salteños que han optado por uno de los dos modelos. Habiendo pasado más tiempo y siguiendo la exitosa venta, podríamos decir hoy que entre 40 y 50 serán de coterráneos.
La forma de compra es inusual para los uruguayos. Más familiar para quienes somos jóvenes, pero aún así rara. Es como comprar por Mercado Libre o Amazon. Como comprar un celular: entrás en la página web, elegís modelo y motorización, color, algún accesorio y listo. Nada de local físico, nada de cafecito, nada de nada. Apretás el botón de pagar y ya está. Te notificarán cuando esté en camino.
La realidad es que los precios son demasiado competitivos, aunque siempre conviene guiarse por segmentos automotrices, más que por precios. No podemos comparar un vehículo segmento A (chiquito, de ciudad) con una SUV, más alta y más grande. Aún así la comparación de precios se hace inevitable porque desde un comienzo se creía que los autos Tesla iban a costar arriba de sesenta mil dólares en el mercado uruguayo. Pero la realidad fue otra… su competidora directa, BYD, en la presentación de una nueva SUV híbrida, decidió también anunciar que bajaba de precio varios automóviles de su catálogo. Todavía falta para que lleguen. Seguramente los precios de los automóviles eléctricos, que compiten con los segmentos que vende Tesla, seguirán bajando. Lo bueno es que esas marcas competidoras tienen tiempo hasta diciembre-enero, para así buscar darle mejor servicio al comprador y decirle que no es por acá, sino por otro lado.
La llegada de Tesla también es una demostración para otras marcas extranjeras que nunca han pisado el Uruguay. El modelo de negocio sin intermediario (por ahora) le está resultando a la empresa norteamericana, pero no es algo que todos pueden darse el gusto de hacer.
¿Yo? Contento porque muchos uruguayos podrán acceder a un auto que anhelaban y a un precio relativamente barato. Está apenas más barato que en Estados Unidos. También me alegra porque será un auto que podrá comprarse, con el esfuerzo que siempre conlleva, distintos uruguayos, económicamente hablando. Al principio parecerá que son autos de lujo, pero no lo son, simplemente son tecnológicos. Es verdad que tienen una presencia estética y nos desequilibra en nuestro ideal de auto lujoso, tal como pasó con los primeros eléctricos chinos que arribaron al país que parecían naves espaciales. Me gusta, además, que el mercado automotriz repiense sus precios en general. No es ninguna novedad que a veces se pagan buenos dólares por autos que no tienen buena calificación de choque en organismos como Latin NCAP, que se encarga de probar y poner estrellas en relación a su desempeño en un siniestro. Hay algo allí también referido a normas Mercosur que últimamente nos hace más mal, que bien, y nos deja con autos inseguros. Espero que la competencia le baje el precio a la seguridad, más que al bolsillo en sí.