Anotaciones Callejeras
Los informes de la Dirección Nacional de Migraciones son claros, hay gente de otros países llegando a Uruguay, no en carradas, pero hay unos cuantos, se estima que hoy llegan a algo más del tres por ciento de la población; preeminencia de argentinos, luego cubanos (sabemos por qué claro), luego brasileños, luego venezolanos (el paraíso bolivariano debe ser un árbol paraíso) y después hay de todo, como en la Viña del Señor.
En ese marco una señora llamó a una emergencia médica de acá de Salto y llegaron el enfermero y el médico y atendieron al niño con tos, catarro, algo de fiebre, nada del otro mundo, lo de siempre en estos tiempos donde las temperaturas suben y bajan como locos. Le sintió un tonito de voz medio raro al galeno y le interrogó por su origen, ya que hay mucho médico cubano, aunque en este caso no parecía. El hombre confesó que era de Pakistán, o sea que tenemos un médico en Salto paquistaní, qué tal.
Ya hemos dicho que el gobierno departamental debe ocuparse de las paradas de ómnibus, que no alcanza con decir que "está previsto", por ejemplo en la parada de ómnibus de la esquina del Barrio Dos Naciones en Grito de Asencio y Apolón de Mirbeck está solo el techo pero faltan asientos, hay que articular eso cuanto antes, imaginemos lo usada que es esa parada con todo el complejo a sus espaldas más todos los demás vecinos de la zona. No es mucho, asientos de hormigón armado para que no los rompan "los muchachos" y eso de por sí es clave para mejorar la calidad de vida de la gente.
Si bien somos contestes que se ha iniciado un arreglo a fondo de las calles de Salto, y así lo divulga la comuna en sus notas, hay lugares que vienen hace mucho tiempo necesitando atención, uno es el que se enmarca entre calles Agraciada, 19 de Abril, al Este de la Avenida José Joaquín de Viana, digamos al sur de liceo número tres. Hay calles que hace mucho necesitan atención por la zona, y además no son lineales, hay "coditos", calles que se cortan y obligan a los conductores a mantener mayor atención aún por lo que bien valen lo arreglos pues también bajan potencialmente la siniestralidad.
Estamos promediando octubre y comienzan a armarse los calendarios de despedidas de todos los colores. Ya hay lugares de fiestas que tienen pocos espacios en la grilla, símbolo de que en Salto tendremos problemas para pagar el agua y la luz pero para festejar el dinero fluye. Eso también genera, por surte, un movimiento económico clave para mucha gente que aprovecha la zafra. Bienvenida entonces.