Anotaciones Callejeras
Funcionario de la Dirección General de Obras de la Intendencia de Salto están realizando un trabajo en calles céntricas de hormigón, los hemos visto en la zona del Hospital Regional Salto, poniendo material para unir los paños de hormigón, que por el paso del tiempo, de los vehículos y del agua (la lluvia y la rotura de caños complican realmente) que generan una especie de filo que hace saltar a los que por allí pasan. Esperemos que dure ese material que tapa pozos, zanjas y todo lo que ven que no condice con una calle de la mejor manera como nos merecemos en Salto.
La proliferación de lugares para fiestas de niños, esos salones, casas y ahora espacios que se están desarrollando en los limites urbanos de la ciudad, están haciendo que muchos chiquilines en el entorno de los veinte años encuentren trabajo y eso es muy importante. No es mucho pero por ejemplo, estudiantes universitarios, de Formación Docente, aprovechan para hacer unos pesos los fines de semana o en la tardecita cuando se dan las fiestitas de los gurises. En un contexto de bajo empleo todo sirve y el salteño aprovecha todo, cualquier lugar para hacer un mango laburando.
De a poco el limón va bajando el precio. Se estima que con la llegada del otoño bajará a niveles más normales, porque anduvo en ciento ochenta pesos el quilo en algunos lugares. Es más, hubo que importar para cumplir con el mercado interno. Pero de apoco esa hermosa, sana y necesaria fruta está volviendo a los esperable respecto al bolsillo y de esa manera volverá a ocupar un lugar preponderante en la mesa familiar, acercando salud y bienestar a todos.
Es increíble la habilidad de los salteños para estacionar autos, motos y camioneta en cualquier lado prendiendo las balizas, como que eso posibilitara incumplir la regla. Es maravillo ser así, incluso algunos lo hacen en plena calle Uruguay y se molestan si los critican. Todos sabemos que estacionar en el centro es una situación harto compleja, está bien, pero de allí a atravesar el vehículo en cualquier lado es otra cosa que debería tratar de evitarse. Más ahora que empezó el año educativo y hay horas que son tremendas en cuanto a lugar de estacionamiento cerca de las instituciones que desarrollan este tipo de actividad. A veces hay que hacerse a la idea de caminar un poco.
Se están viviendo momentos de zozobra en cuanto a todo lo que hace a la situación de violencia de jóvenes, en Salto y en todo el país. Si bien se reclama la presencia del Estado, y compartimos, no se puede tener un policía en cada casa. La sociedad debe tener la capacidad de exhibir valores, no todo debe ser el Inau o el Ministerio del Interior.