Anotaciones Callejeras
Le proponemos un ejercicio al amable lector. Que se tome la calle Maciel pasando la Avenida Rodó y siga rumbo al Este. Algunos puntos importantes en esto. Maciel termina, al menos allí, en Gautrón que va de sur a norte. Antiguamente Gautrón era una de esas arterias que unían casas de chacras o de campo. Hoy va cambiando todo y el desplazamiento de Salto hacia el Este lo demuestra.
En la esquina de Maciel y Gautrón primero que nada, del lado sur, se está formando un basurero que debe erradicarse. Después sí, hay amplios terrenos que comienzan a fraccionarse y van desde Rodó a Gautrón aprovechando que se sale fácil por ejemplo a Apolón de Mirbeck al norte o a Enrique Amorim al sur, que es la continuidad de la Avenida Paraguay. Por la zona ya se han instalado espacios para fiestas infantiles y se nota la pujanza del lugar, si tomáramos el ejercicio de ir cada tanto veríamos cómo van creciendo las edificaciones en todo ese espacio que comienza, también hay que decirlo, a cotizar mejor debido a las preferencias del público. Por lo pronto no olvidemos que a la larga por allí se van a necesitar escuelas y jardines pues la educción es clave cuando se radican núcleos importantes de población.
Que se entienda el razonamiento es clave, acá no hay que ver fantasmas. Salto es un departamento agobiado por el desempleo lo que todos vemos, además muchos jóvenes, y no tanto, se van de la ciudad al sur buscando oportunidades pues acá es complicado. Sin embargo también se da al revés, será por lo que sea, pero vemos personas de otros países trabajando en Salto, y bienvenidos sean pues así como hay salteños en todos lados, acá estamos de puertas abiertas aún en este contexto tan complejo.
Hay venezolanos, colombianos, dominicanos y están apareciendo cubanos. Este tema es todo un dato pues por lógica cuando llegan al Uruguay los caribeños van a Montevideo o la zona metropolitana buscando trabajo. Pero acá es lejos, además como decimos hay pocas oportunidades. Un dato que le aportó un cubano que trabaja de mozo en una pizzería salteña es que estima en veinte compatriotas hoy en Salto, "pero el número va creciendo". Será así entonces.
Si bien la alegría va por barrios, los amigos de las aguas minerales de todas las marcas no se pueden quejar pues venimos en un verano bien calentito y se venden a todo trapo, muchas con ofertas por fardos; es que el salteño gusta de tomar agua embotelladas y compra para tener fresquita en la heladera. Nos alegramos pues es trabajo para mucha gente realmente.