Anotaciones Callejeras
Viene dando mucho que hablar el tema de las (alrededor de 12.000) motos incautadas, las que se siguen incautando cada día en cada operativo, las promesas que en su momento se oyeron de devolución, etc. Hace pocos días, La Prensa incluyó una detallada carta de un lector (G.Llobet) sobre el tema, en la que este hombre proponía establecer un límite de tiempo determinado para que en él (como en una especie de “amnistía”) se bajaran (por única vez, como algo excepcional) los costos de los trámites para regularización de libreta de conducir, carnet de salud, etc. No sabemos en qué quedará el tema, lo que sí sabemos es que al menos un par de ediles tomaron el asunto y planifican plantearlo a modo de proyecto-propuesta en la Junta Departamental.
Tenemos un lector que vive en el complejo de apartamentos Los Algarrobos, en la costanera sur. Ayer o el jueves (no recordamos bien), en hora próxima al mediodía, balconeando desde su ventana nos decía: “veo motos con conductores que no respetan ni siquiera cuando hay inspectores de tránsito adelante de ellos”. Sucede que en ese tramo de la costa estaban maquinarias trabajando (aparentemente en poda de grandes árboles) y en ambas puntas un par de inspectores ordenando la circulación. Pero según nuestro interlocutor, no había manera de que los motonetistas disminuyeran la velocidad. Terrible
Vecinos de Pueblo Ferreira se comunicaron hace unos días con nuestra Redacción, su comentario textual fue el siguiente: “Somos gente de pueblo Ferreira. Queríamos hacer una queja sobre la maleza impresionante que hay en estos momentos sobre la ruta (Nº4). Es espantoso, las malezas son más altas que las personas, es horrible. Salir a la ruta es peligroso. Pudimos ver que en la zona del pueblo Valentín todo se limpió y tenemos entendido que fue la comuna o el municipio que se encargó de esa limpieza. Nos gustaría que acá también limpiaran, aunque sea enfrente al pueblo, y más ahora que empiezan las clases”.
A la vez recibimos un planteo de “vecinos del monumento a Garibaldi, donde hace mucho tiempo somos víctimas de gente inadaptada”. Pero esta vez, el planteo era el sihuiente, el que trataremos de armar con propias palabras de ellos: “Hoy el tema es que no tenemos agua de OSE. Algunos vecinos tienen pozo y la comparten pero lo triste es que otros dependemos del agua que nos trae la intendencia, cuando quiere, así que sufrimos la carencia del agua y también el malhumor del camionero (…) Vivimos peor que los animales. Las malezas pasando Camino del Éxodo por Garibaldi hacia este nos están tapando…Ahora por carnaval pasan las máquina y el camión regador, con la falta de agua que sufrimos, pasa mojando por el polvo que se levanta, pero solo Garibaldi hacia la costa; los que estamos hacia el este estamos comiendo tierra, sufrimos la falta de agua, por supuestos también sufren nuestras mascotas y plantas (…) Si se derrocha agua, gasoil, camiones… en esta fiesta que es carnaval es para quedar bien (…). Agradecemos que esto llegue donde tiene que llegar sobre todo nos traigan el agua algo tan vital para vivir...