Día del Patrimonio
- Por Facundo Esteche, edil Partido Colorado
Este sábado, de 10 a 16 horas, la Junta Departamental abre sus puertas con visitas guiadas. El 3 y 4 de octubre la escena se repite en un montón de espacios, al mismo tiempo, en todo el País. Es el Día del Patrimonio.
Julio María Sanguinetti cuenta el origen. En 1995 el ministro Samuel Lichtensztejn acordó con el arquitecto Livni, que acababa de llegar de París deslumbrado con el Día del Patrimonio francés. Bastó que lo propusiera y esa misma semana lo decretaron y convocaron a la primera edición. El día de la apertura, Sanguinetti se despertó en la Residencia de Suárez, miró por la ventana y vio dos cuadras de gente esperando para entrar. Desde allí, ha sido un éxito y un clásico de la segunda mitad del año.
Lo organiza la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, del MEC. Sanguinetti, siendo ministro en 1972, la había puesto en marcha con Pivel Devoto como primer presidente. Livni murió poco después, y la edición de 1996 lo homenajeó. Crecían los lugares que se sumaban y a su vez crecían las colas. Desde 2001 el ‘‘Día del Patrimonio’’ dura dos jornadas y conserva el nombre. Las primeras ediciones se concentraron sobre todo en Montevideo. Hoy se cubre todo el territorio.
Al principio pesaba la arquitectura. Después entró todo lo material o inmaterial que la comunidad valora. Sanguinetti sostiene que el concepto se amplió “de modo discutible”. Y es verdad. Las consignas recientes son diferentes a las primeras: arquitectos de escuelas y liceos en 2023, el vino en 2024, las raíces indígenas en 2026. Años atrás, el propio Sanguinetti propuso dedicar una edición a lo indígena. Se ha buscado colocar una temática.
Las intendencias apoyaron desde la primera edición. Hoy se inscriben un montón de instituciones, asociaciones o grupos de ciudadanos, con una actividad gratuita y afín al tema. Una escuela abre su aula histórica. Una comisión vecinal lleva a sus mayores a contar cómo era la cuadra. Un club demuestra su gloria.
El visitante entra a edificios que casi siempre están cerrados al público en general. En Salto, el Chalet Las Nubes ofrece una charla sobre la presencia indígena en los orígenes del Salto Oriental. La locomotora “La Criollo” abre en la plazoleta 19 de Abril y Zorrilla, también el Teatro Larrañaga y el Ateneo. El Polo Educativo Tecnológico propone el Tour Salto Universitario y la Junta Departamental abre sus puertas con tours guiados para valorizar la democracia local y sus representantes.
En fin, valorar aquello de ‘‘somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos’’. Nuestro patrimonio, en este caso arquitectónico y cultural. Salto lo tiene, solo hay que aflojarle al celular y mirar a nuestros alrededores. Quedás boquiabierto.
Y ahora ya tenés un buen plan para el fin de semana, sumado a la Expo Salto, que demostrará una vez más la fuerza emprendedora y laboriosa de nuestro Departamento. Aunque llueva… ¡a disfrutar!