La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Es increíble la capacidad de la izquierda y del MPP para cambiarse según pasen los años y las circunstancias con el único fin de permanecer en el poder. Ahora agarraron el "caso Cardama" y no lo van a soltar nunca pues les permite pegarle a los blancos, a los coalición republicana y al rival, Luis Lacalle Pou, por elevación. Se nota que está planificado todo por Jorge Díaz desde la oscuridad como acostumbra. Además el MPP, campeón del despilfarro, que cuando gobernó Mujica invirtieron en cualquier estupidez plata de todos que aún seguimos pagando, sale ahora con el discurso de cuidar los dineros públicos. En fin, pero lo bueno es que ese discurso lo venden al precio de los votos, y hay gente que se los paga.

 

La oposición quedó embretada en esto y difícilmente pueda salir pues está muy bien planeado, a largo plazo y con el único objetivo de desgastar las chances de los blancos de volver al poder. También les permite que la gente se distraiga del cierre diario de empresas, de que subieron las tarifas del agua el doble de la inflación proyectada, de que baja doce por ciento el petróleo a nivel mundial y acá lo bajan centésimos, de que dieron un golpe económico con las devoluciones del Fonasa. Hay que aprender de esta gente, claro, los que se identifiquen con esa forma de hacer política. Ahora la comisión bicameral investigadora por Cardama comenzará a trabajar cuando el Parlamento de curso a nuevo período legislativo, la próxima semana, pero sus posibles resultados abren diferentes escenarios para la política uruguaya: ¿qué puede esperarse de un proceso que enfrentará a dos gestiones de gobierno?

 

Desde el primer anuncio del presidente Yamandú Orsi respecto a las irregularidades detectadas en el proceso de compra de las patrullas oceánicas (OPV) al astillero español Cardama por parte de la administración anterior, el caso se ha convertido prácticamente en terreno de guerra entre el Frente Amplio (FA) y la Coalición Republicana (CR), con sospechas de responsabilidad políticas de uno lado y acusaciones de “revanchismo” por el otro. Pese al acuerdo logrado en el Parlamento para avanzar en una comisión investigadora bicameral —cuando parecía que cada Cámara tendría su propia instancia duplicada—, el debate entre oficialismo y oposición promete no ser pacífico, aunque siembra dudas sobre sus resultados efectivos. “Lo fundamental es hacer foco en lo importante y no en lo accesorio: lo importante es que el Estado, bajo el gobierno de Luis Lacalle Pou y bajo la gestión del ministro Javier García se comprometió a un proceso con una enorme opacidad, donde faltan muchas explicaciones. Luego está la cuestión de la garantía, una cuestión accesoria que le permite al Estado uruguayo cobrar en caso de incumplimientos que vienen sucediendo desde el principio”, consideró como punta de partida el analista político Mauro Casa. Señaló que el caso Cardama es un “hecho de corte administrativo con serios vicios y problemas”, pero que “será la Justicia la que determine en qué sentido eso se configura como delito”.

“La comisión me parece un hecho político que solamente son fuegos de artificio, nada relevante va a salir de esa comisión”, sentenció Casa. A modo de explicación de su declaración, señaló que la política uruguaya atraviesa “un momento de enfrentamiento y de polarización discursiva muy grande, donde todo el Frente Amplio va a respaldar lo actuado por el gobierno, y la coalición —o los partidos que la integraban— van a respaldar lo actuado por Lacalle Pou y García”.Pensemos que estos fuegos de artificio seguirán todo el tiempo posible con el único fin de distraer a la gente y tapar el andar de un gobierno que en un año no ha logrado nada, pero que tiene como fin volver a ganar las elecciones.

 

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte