Por fin el acuerdo con Europa… ¡vamos por más!
-
Por Mario Kroeff Devincenzi
/
mkroeff@laprensa.com.uy
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es una muy buena noticia para e Uruguay, primero es el acceso a un mercado inmenso y de alta gama. Los europeos ya son -sin el marco del tratado de libre comercio suscrito- el tercer socio comercial del país por lo que es esperable mejorar la performance y el ministro Oddone ya fue ilustrativo en las proyecciones esperadas, aumento del PBI, índice de empleo además de eventuales inversiones en el país.
Lo segundo es la consolidación de un camino trazado de expansión y apertura del Uruguay con el mundo, con tratamientos arancelarios preferentes o sin los mismos, mercados de alta exigencia y buenos precios, la globalización inteligente con la crema de los negocios mundiales. Ahora será un acuerdo comercial muy beneficioso con la madre patria europea pero ya están en marcha otros procesos similares con los países del Pacífico, Asía, China y Japón. Ya están en negociaciones avanzadas y próximos a firmar los acuerdos correspondientes. Estados Unidos es un socio que integra el podio ampliado de exportaciones y todo puede mejorarse.
Desde luego que un país tan chico en territorio y casi vacío con apenas 3 millones de habitantes, depende su existencia y calidad de vida generar los recursos a partir del mercado externo con más ventas, diversificada cartera de exportaciones, mejores precios y calidad premium. Con estos tratados se abren mas grandes las puertas, los productores de materias primas, la industria tradicional y emergente está en las gateras, los nuevos productos estratégicos potenciales están esperando ingresar al mercado. Todo esto es mano de obra en cantidad y salarios dignos de calidad, finalmente el desarrollo genuino del Uruguay.
Pero claro, estamos a punto de lograrlo pero todavía no llegamos. El acuerdo se firmaría en Asunción-Paraguay este fin de semana próximo, pero todavía falta...
La posición europea, si bien significativamente mayoritaria, tiene la oposición de la influyente y poderosa Francia, entre otros. Luego vendría la ratificación parlamentaria de los países integrantes de la Unión Europea, se entiende que mayoritariamente lo harían pero no sin ruido ni presiones de los agricultores furiosos, principalmente franceses, polacos, húngaros, irlandeses y hasta españoles. ¿Pero lograrán hacerlo? ¿Habrá humo blanco en tiempo y forma? ¿Nacerá este bebé amado y esperado pero de parto con cesárea y dificultades varias? Los rumores dicen que en el segundo semestre del año 2026 se producirían las esperadas ratificaciones y recién para el 2027, en pleno funcionamiento y aplicación legal del acuerdo, se empezarán a ver las primeras acciones comerciales al amparo de un TLC formalizado.
En los países del Mercosur, particularmente Uruguay la izquierda -¡cuando no!- tiene desconfianza del acuerdo logrado y no se sabe a ciencia cierta si lo dejarán pasar rápidamente en el parlamento nacional. El Pit-Cnt ha expresado sus dudas… Debería haber unanimidad en aprobar el acuerdo pero basta decir que por lo menos habría una sólida y notoria mayoría entre los sectores moderados del oficialismo y la CORE.
Pero hay que ir por más. China, Japón, India, los países del Pacifico, Corea del Sur, Singapur, Vietnam y Filipinas están esperando de manos abiertas el comercio con Uruguay, hay tratados de normas comerciales y protocolos sanitarios así como garantías ambientales analizados y consensuados. La estabilidad uruguaya, la seguridad jurídica, el respeto a los contratos, las calificaciones financieras de la economía nacional, la inflación baja y controlada, la trazabilidad de los productos, el respeto de las normas ambientales, la sustentabilidad de las cadenas productivas, el respeto a los derechos humanos y la condición de república, democrática y liberal son todas ellas la carta de presentación del Uruguay al mundo.
Se avecina un nuevo mundo para Uruguay, abrirse a los mercados, mejorar su competitividad, vender el trabajo de los uruguayos...