La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

En una entrevista realizada en la mañana de ayer, el ex intendente de Salto, maestro Ramón Fonticiella, recordó uno de los proyectos más importantes de su gestión: la construcción del Liceo Nº 7 de Barrio Artigas, cuya primera etapa fue inaugurada el 10 de junio de 2006. Al repasar aquellos años, Fonticiella destacó que la iniciativa no nació en la Intendencia, sino en el propio barrio. Según recordó, durante mucho tiempo los vecinos reclamaron un centro educativo para que los jóvenes de la zona pudieran continuar sus estudios sin tener que trasladarse largas distancias. En ese sentido, mencionó especialmente al doctor Manuel Barreiro, a quien definió como uno de los grandes impulsores de aquella idea cuando todavía ni siquiera existía un proyecto concreto. "Se hablaba del liceo de Barrio Artigas cuando todavía era apenas una iniciativa. Y había tenido un impulsor que no había podido concretarlo, que fue el doctor Manuel Barreiro", señaló.

El viaje que cambió la historia

Fonticiella recordó que al comienzo de su primer año de gobierno recorrió distintos organismos junto al entonces presidente de la Junta Departamental, Daniel Dalmao, buscando recursos para concretar proyectos en una Intendencia que atravesaba dificultades económicas. Durante una de esas gestiones mantuvo una reunión con la entonces presidenta del Consejo de Educación Secundaria, a quien describió como una profesora muy carismática. Allí surgió la posibilidad de que la propia Intendencia asumiera la construcción del centro educativo. "Me preguntó si no nos animábamos a hacerlo nosotros. Le dije que no teníamos dinero, pero decidimos estudiar la posibilidad", recordó.

La decisión de avanzar

Para conocer la viabilidad del proyecto, Fonticiella consultó al entonces director de Obras de la Intendencia, Rogelio Texeira, quien realizó una estimación inicial de los costos necesarios para construir un liceo que permitiera comenzar a funcionar. Luego se comunicó con el contador Rodríguez, responsable del área financiera de la Intendencia, para saber si era posible afrontar semejante inversión.

La respuesta fue contundente.

"Comprometete que de algún lado van a salir", recordó Fonticiella al citar las palabras del contador. Aquella respuesta terminó siendo el punto de partida para una obra que cambiaría la realidad educativa de toda la zona oeste de Salto.

El trabajo de un gran equipo

El ex intendente destacó especialmente la labor de varias personas que tuvieron participación directa en la construcción. Entre ellas recordó a Ramón Machado, reconocido constructor salteño que colaboró durante cinco años en la Intendencia sin percibir salario. "Trabajó ayudando a dirigir obras y nunca cobró un peso. Ni siquiera los gastos de combustible de su vehículo", expresó. También destacó la labor del arquitecto Berger, a quien definió como una figura clave tanto en el diseño como en la dirección de la obra. Además resaltó el esfuerzo de decenas de funcionarios municipales que participaron en la construcción, muchos de ellos seleccionados mediante concursos y pruebas de suficiencia. Según Fonticiella, el compromiso demostrado por esos trabajadores permitió concretar una obra que muchos creían imposible.

Una apuesta por la igualdad

Para el ex intendente, la construcción del Liceo Nº 7 tuvo un objetivo claro: acercar oportunidades a los jóvenes de Barrio Artigas y de toda la zona oeste de la ciudad. Antes de su existencia, muchos estudiantes debían recorrer varios kilómetros para asistir a clases o depender de horarios de transporte que complicaban la continuidad educativa. "Lo que hicimos fue igualar la puerta de entrada. Después cada uno sigue su camino según sus posibilidades y esfuerzos, pero había que garantizar el acceso", afirmó.

Un legado que sigue vigente

Veinte años después, el crecimiento de la zona y la construcción de nuevos centros educativos muestran el impacto que tuvo aquella decisión. Miles de jóvenes pasaron por las aulas del Liceo Nº 7 desde su inauguración, transformándolo en una institución fundamental para la comunidad. Para Fonticiella, esa es la mejor recompensa para quienes impulsaron el proyecto. "Para eso se elige un gobierno. Para hacer cosas que mejoren la vida de la gente, sin preguntar a quién votó cada uno", sostuvo.

 

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte