Ana Claudia Acosta /
Hablar de salud mental es una necesidad, no un lujo
En una reciente entrevista en LA PRENSA | Streaming, Ana Claudia Acosta, Psicóloga Clínica con una destacada trayectoria, abordó la importancia de la salud mental en un mundo cada vez más demandante. Durante la conversación, Acosta compartió experiencias y reflexiones sobre los retos que enfrenta la población al priorizar su bienestar emocional, las barreras culturales y sociales, y las herramientas disponibles para abordar estas problemáticas.
El impacto de la pandemia en la salud mental
"El COVID-19 no solo trajo consigo una crisis sanitaria, sino también una ola de trastornos emocionales que se sigue sintiendo," comentó Acosta al inicio de la entrevista. La pandemia exacerbó los niveles de ansiedad, depresión y aislamiento social en diversos grupos poblacionales, destacó la especialista. Niños, adolescentes y adultos mayores fueron algunos de los sectores más vulnerables ante el encierro y la incertidumbre.
Ana Claudia también mencionó que, pese a los desafíos, este periodo sirvió como un catalizador para la visibilización de la importancia de la salud mental. "Muchas personas se vieron obligadas a enfrentar sus emociones y buscar ayuda profesional. Esto marcó un cambio significativo en cómo la sociedad percibe la psicoterapia”.
En la oportunidad reconoció que este despertar colectivo conllevó ciertos retos, como el incremento de la demanda de servicios psicológicos que sobrepasó la capacidad de muchos profesionales e instituciones. "La pandemia nos enseñó que debemos estar mejor preparados para futuras crisis de salud mental”.
La salud mental: estigmas y barreras
Uno de los temas centrales abordados por Acosta fue el estigma que aún persiste en torno a buscar ayuda psicológica. "Decir que tienes una enfermedad física como diabetes es socialmente aceptado, pero confesar que luchas con ansiedad o depresión aún genera incomodidad". Esta barrera cultural, impide que muchas personas den el paso hacia la atención.
Además, la Psicóloga destacó las limitaciones estructurales que agravan el problema. En muchas regiones, el acceso a servicios de salud mental de calidad es insuficiente, con una proporción alarmantemente baja de psicólogos por habitante. Esto, sumado al costo asociado a las consultas, hace que el cuidado psicológico sea inaccesible para una gran parte de la población.
"Debemos democratizar el acceso a la salud mental". Para ello, subrayó la importancia de las iniciativas comunitarias, la formación de profesionales en zonas rurales y la integración de la tecnología en la atención psicológica.
También destacó el rol de los medios de comunicación y las redes sociales en la eliminación de prejuicios. "Necesitamos hablar abiertamente sobre estos temas y normalizar la búsqueda de ayuda profesional". Agregó que el apoyo de figuras públicas que comparten sus propias experiencias también ha contribuido a desmitificar la salud mental.
Herramientas para el bienestar emocional
En la entrevista, Acosta compartió algunas estrategias que las personas pueden adoptar para fortalecer su salud mental. Entre ellas, enfatizó la importancia de desarrollar una rutina diaria que incluya actividad física, una dieta equilibrada y momentos de desconexión digital. "El autocuidado no es egoísmo, es una inversión en nuestra calidad de vida," puntualizó.
La psicóloga también destacó el papel de las redes de apoyo. "Hablar con amigos, familiares o un terapeuta puede marcar una gran diferencia. A veces, simplemente verbalizar nuestras preocupaciones ayuda a reducir su peso".
Otra herramienta clave, es la meditación y la atención plena. Estas prácticas han demostrado ser efectivas para manejar el estrés y mejorar el bienestar general. "La mente necesita pausas, al igual que el cuerpo. Dediquemos tiempo a conectar con nuestro interior”.
Mencionó la importancia de educarse sobre las emociones y los mecanismos psicológicos. "Comprender cómo funciona nuestra mente nos da herramientas para gestionar los desafíos. Leer, asistir a talleres o escuchar podcasts sobre psicología son maneras accesibles de empoderarnos”.
El rol de las instituciones y la sociedad
Durante la conversación, también se abordó el papel que desempeñan las instituciones educativas y laborales en la promoción de la salud mental. Acosta hizo un llamado a implementar programas de bienestar emocional en escuelas y empresas. "Estos espacios son fundamentales para prevenir problemas psicológicos y crear una cultura de apoyo”.
Asimismo, abogó por la colaboración entre el sector público y privado para garantizar que los servicios psicológicos sean accesibles y asequibles. "No es suficiente con tener recursos; debemos asegurarnos de que lleguen a quienes los necesitan”.
Un aspecto crucial, es la necesidad de capacitar a los docentes y líderes laborales en temas de salud mental. "Ellos son figuras clave en la detección temprana de problemas emocionales. Si están entrenados, pueden ser el primer punto de apoyo para quienes enfrentan dificultades”.
Un mensaje de esperanza
En el cierre de la entrevista, Acosta compartió un mensaje alentador. "Estamos avanzando. Aunque el camino sea largo, cada vez más personas reconocen la importancia de cuidar su salud mental. Esto es un logro colectivo”.
Para aquellos que enfrentan dificultades emocionales, Acosta animó a buscar ayuda. "No están solos. Hay profesionales y recursos dispuestos a apoyarlos. Lo más valiente que pueden hacer es dar ese primer paso”.