“Castillo de Agua” /
Una experiencia sonora que invita a escuchar desde lo profundo”
El colectivo ARTÓ & Las Máquinas Deseantes presenta Castillo de Agua, una innovadora experiencia sonora basada en textos inéditos del artista salteño Juancho Martínez. El proyecto, liderado por Alberto “Negro” Chiriff, propone una ruptura con los formatos tradicionales del espectáculo al colocar el oído —y no la vista— en el centro de la percepción. La iniciativa se inscribe en una línea de trabajo que Chiriff viene desarrollando desde hace años, donde el sonido se transforma en un vehículo sensorial capaz de movilizar emociones profundas.
La experiencia invita al público a vendarse los ojos, despojándose así de la primacía visual que caracteriza a la cultura contemporánea. En este contexto, el espectador deja de “mirar” para comenzar a “escuchar”, abriendo una nueva dimensión perceptiva. Como señala la propuesta, no se trata de lo que sucede afuera, sino de lo que le sucede a cada participante en su interior.
Un viaje sonoro entre poesía y emoción
La obra se basa en El Castillo de Agua, un texto inédito de Juancho Martinez, poeta, performer y artista plástico clave en la cultura de Salto. Aunque su producción escrita permanece en gran parte sin publicar, su legado artístico ha sido significativo, incluyendo intervenciones culturales y obras reconocidas como el Monumento a Víctor Lima.
La adaptación de Chiriff no se limita a musicalizar el texto, sino que lo reinterpreta en una experiencia inmersiva donde la palabra se sitúa en un territorio difuso entre el canto, el susurro y el grito. La música abandona las estructuras tradicionales para transformarse en paisajes sonoros ambient, con silencios, loops hipnóticos y contrastes intensos que estimulan la imaginación del oyente.
El resultado es una simbiosis poético-musical que propone un viaje introspectivo, donde el tiempo lineal se fragmenta y las emociones emergen a partir de estímulos puramente auditivos.
Un equipo artístico que construye atmósferas
El diseño sonoro está a cargo del propio Chiriff, mientras que la estética espacial fue desarrollada por Nico Arce, artista visual que también participa como “Conserje” dentro de la experiencia. Por su parte, Emiliana Lasiú aporta desde la construcción de personajes, interpretando a Juana de Ávila.
Esta combinación de disciplinas refuerza el carácter integral del proyecto, donde cada elemento contribuye a generar una atmósfera envolvente que interpela directamente al espectador.
Funciones íntimas y cupos limitados
Castillo de Agua se presentará todos los sábados de julio, con funciones a las 21, 22 y 23 horas en el vestuario del Club Chaná. El formato es deliberadamente íntimo, cada función admite únicamente 12 participantes, lo que garantiza una experiencia personalizada e intensa.