La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

El comercio y los servicios en Salto atraviesan un escenario de desaceleración económica, aunque con señales de resiliencia por parte del empresariado local. Así lo explicó el economista Pablo Cortondo, integrante del Centro Comercial e Industrial de Salto, al analizar los resultados del último informe sobre actividad empresarial en el departamento.

Según indicó, el relevamiento muestra que, pese a un contexto menos favorable, la mayoría de las empresas mantiene expectativas moderadamente optimistas para los próximos meses. Uno de los datos más destacados es que el sector privado acumula 12 trimestres consecutivos con inversiones en terreno positivo, una señal de confianza en el futuro inmediato. “Hay comercios que la vienen peleando y otros que enfrentan dificultades, pero la mayoría sigue apostando hacia adelante”. De acuerdo con el sondeo, nueve de cada diez empresas prevén mantener su plantilla de trabajadores y esperan ventas iguales o superiores en el próximo trimestre. El economista reconoció que el inicio de 2026 mostró un retroceso respecto al cierre del año anterior. El denominado Índice de Actividad Empresarial de Salto registró una caída cercana al 4% en términos reales, una cifra que refleja tanto el desempeño del comercio como del sector servicios.

Un termómetro local para medir la economía

Cortondo explicó que este indicador busca ofrecer una mirada más precisa de la situación económica del departamento, sin depender exclusivamente de estadísticas nacionales. “El problema es que muchas veces tenemos que esperar cifras del Banco Central o de la DGI para interpretar qué ocurre en Salto. Este índice nos permite despegar un poco de esa realidad más concentrada en el sur del país”. El informe toma como referencia también el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), elaborado por el Banco Central, que funciona como un adelanto del Producto Interno Bruto (PIB). Dicho indicador muestra que la economía uruguaya comenzó a perder dinamismo luego del crecimiento registrado en 2024. “Lo que vemos es un enfriamiento gradual de la actividad económica. No es para alarmarse, pero sí marca un escenario más cauteloso para el comercio”. Esa situación lleva a muchos empresarios a revisar estrategias vinculadas al stock, inversiones y proyecciones de ventas. Aun así, destacó que el porcentaje de empresas que continúan invirtiendo “sin importar el escenario”.

Endeudamiento y menor liquidez

Otro de los puntos fue el aumento del endeudamiento de las familias salteñas, un fenómeno que impacta directamente en el consumo. Entre las principales preocupaciones del empresariado aparece la falta de liquidez de los clientes. Muchas personas priorizan gastos esenciales y postergan compras secundarias debido al uso intensivo de créditos, tarjetas y financiamiento. “Una de las posibles explicaciones es el nivel de endeudamiento. Hay familias que no tienen margen para consumir más allá de lo básico”. El economista adelantó que la Universidad Católica trabaja actualmente en un estudio sobre esta problemática y que los primeros datos muestran niveles de endeudamiento superiores al promedio nacional en Salto.

Crece la preocupación por la informalidad

Durante la entrevista también se abordó el aumento de pequeños emprendimientos gastronómicos y ventas informales, visibles especialmente durante los fines de semana en distintos barrios de la ciudad. Cortondo reconoció que la informalidad continúa siendo un desafío para el departamento. Según estimaciones basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística, entre el 30% y el 35% de la actividad laboral en Salto permanece en condiciones informales. “Son cifras que se mantienen relativamente estables desde la postpandemia”. El economista planteó que el enfoque no debe centrarse únicamente en sancionar la informalidad, sino en generar mecanismos que faciliten el pasaje hacia la formalización. “Hay que pensar cómo ayudar a la formalidad y qué herramientas pueden incentivar ese proceso”.

Menor impacto del comercio fronterizo

En relación al comercio con Argentina y Brasil, Cortondo aseguró que actualmente el impacto de la frontera argentina es “mínimo” en comparación con años anteriores. Según datos recientes elaborados por la Universidad Católica, la diferencia de precios con Argentina cayó a niveles cercanos al 15%, muy lejos de los registros de 2024, cuando algunos productos superaban diferencias del 200%. “Venimos de un escenario extremadamente complejo y hoy la situación es mucho más moderada”. Con Brasil, en cambio, la brecha de precios sigue siendo relevante y ronda el 50%, lo que mantiene cierta incidencia sobre el comercio local.

Rubros más afectados

El informe identifica algunos sectores especialmente golpeados durante el primer trimestre del año. Entre ellos aparecen actividades vinculadas a la construcción, jugueterías, papelerías y librerías. En esos casos, la caída en la actividad llega incluso a duplicar el promedio general del departamento. Para Cortondo, esto confirma que existe un enfriamiento económico que afecta con mayor intensidad a determinados rubros vinculados al consumo y la inversión. Aclaró que el relevamiento comprende únicamente el período enero-marzo y no incluye el movimiento generado por Semana de Turismo ni el inicio de clases, factores que podrían modificar parcialmente los resultados en el próximo informe. “Ahí ya cambia el movimiento económico y seguramente tendremos otra fotografía”.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte