Conflicto en hospital /
Por uso de sala destinada a funcionarios y jubilados
Un conflicto interno sacude al Hospital Regional Salto luego de que la dirección resolviera utilizar una sala de asistencia integral históricamente destinada a funcionarios y funcionarios jubilados para atender un brote sanitario. La medida generó malestar entre trabajadores activos y retirados, quienes aseguran que no fueron consultados y temen perder un beneficio construido durante décadas.
La controversia se desató tras una reunión entre representantes de los trabajadores y la directora del centro de salud. El encuentro fue “largo y duro” y dejó en evidencia profundas diferencias sobre la legitimidad y el uso del espacio. La sala en cuestión fue creada hace aproximadamente 30 años por iniciativa de los propios funcionarios, quienes invirtieron recursos y esfuerzo para acondicionarla.
Un espacio construido por los trabajadores
En la mañana de hoy funcionarios, ex funcionarios, enfermeros, administrativos, médicos, como representantes de los trabajadores realizaron una asamblea abierta en la puerta principal del nosocomio, donde brindaron su testimonio, que el lugar nació como una solución solidaria para atender a funcionarios y familiares que necesitaran internación en condiciones más confortables. “Empezamos de cero, cuando eso estaba lleno de cartones y ratas. Todo lo que hay ahí lo pusimos los trabajadores”.
Y también financiado...
Desde entonces, la sala ha funcionado como un servicio financiado por los propios empleados, quienes aportan para su mantenimiento. Por eso, insisten en que no se trata de un privilegio otorgado por las autoridades, sino de un derecho adquirido tras años de trabajo. Sin embargo, la dirección del hospital decidió ocupar el espacio para aislar pacientes afectados por un brote infeccioso. Según explicó la directora, la medida responde a una necesidad sanitaria urgente, aunque no precisó plazos para su devolución ni ofreció garantías por escrito.
Cuestionamientos a la decisión
Uno de los puntos más críticos para los trabajadores es la falta de comunicación previa. Según indicaron, la decisión se tomó sin consulta y, en algunos casos, sin el aval de todos los representantes gremiales. Incluso se cuestiona el rol de la presidenta de la comisión interna, a quien la directora habría mencionado como responsable de autorizar el uso de la sala. “Nos enteramos después de que ya estaba todo hecho. Eso generó mucha impotencia y frustración”, expresó una de las funcionarias presentes en la asamblea.Además, denuncian que la medida podría sentar un precedente peligroso. “Hoy es por un brote, mañana puede ser por cualquier otra cosa. Y nosotros quedamos sin un servicio que venimos sosteniendo hace años”. Otro reclamo apunta a la existencia de áreas desocupadas dentro del hospital que, según sostienen, podrían haberse utilizado en lugar de la sala en disputa.
Tensión y amenazas
Durante la reunión con la dirección, los trabajadores aseguran haber recibido respuestas que interpretaron como amenazas. Según relataron, se les advirtió sobre posibles acciones legales y se les sugirió “estudiar el significado de la palabra solidaridad”. También manifestaron preocupación por comentarios que, según afirman, buscaban desalentar la presencia de la prensa en el conflicto.A pesar de esto, los funcionarios reiteran que su postura no implica falta de solidaridad con la población. “En la pandemia no se utilizó esa sala y hubo una situación mucho más grave. Lo que decimos es que había otras opciones”.
Un conflicto abierto
Por el momento, la sala continúa ocupada y su restitución dependerá de la evolución de los pacientes internados y de las tareas de desinfección posteriores. Desde el colectivo de trabajadores exigen que se garantice su devolución en las mismas condiciones y que se formalice un compromiso por escrito, algo que la dirección se ha negado a hacer. Mientras tanto, el conflicto sigue escalando y refleja tensiones más profundas sobre la gestión hospitalaria, la representación gremial y los derechos de los trabajadores. “Lo que pedimos es claridad, respeto y que no se pierda algo que nos costó tanto construir”.