El Carnaval en Salto /
La murga reconquistó su público
El Concurso de Murgas de Salto volvió a latir con fuerza. Tras varios años de altibajos y desafíos organizativos, la fiesta popular más emblemática del verano salteño se reencontro con su gente. En el Parque Harriague, se cumplió la gran final que convoco a mucho publico, lo que conformó si bien no colmo las expectativas. Pero se entiende que se logró un resultado gracias a un trabajo sostenido.
Desde la Asociación Salteña de Agrupaciones de Carnaval (ASAC) destacan que la estrategia de abrir el espectáculo a nuevos públicos dio resultados concretos. La iniciativa de regalar entradas para las jornadas del 20, 24 y 25 permitió que muchas familias se acercaran, algunas por primera vez en años, al Parque Harriague. La respuesta fue positiva: para la noche del viernes, se vieron las tribunas más pobladas, mayor entusiasmo y un clima que recordó a las mejores noches del carnaval local.
Para la gente de ASAC, lo que paso la noche del pasado viernes dejó señales alentadoras, con una concurrencia importante, que confirmó que la murga sigue siendo un punto de encuentro intergeneracional. El apoyo de la Intendencia, del comercio local y de distintos actores sociales ha sido clave para lograr este éxito.
La autocrítica, el desafío y el compromiso
Sin embargo, el entusiasmo no impide la autocrítica. En ASAC recuerdan con claridad el difícil panorama de 2015, cuando el movimiento murguero atravesó una crisis profunda. En aquel entonces, tras varias proyecciones optimistas, la realidad terminó reducida a una sola murga en pie: La Retobada. Aquella experiencia obligó a repensar la organización, mejorar la coordinación con delegados y responsables de agrupaciones y diseñar estrategias de mediano plazo.
Hoy la situación es distinta: cinco murgas participaron en la competencia marcando un presente más sólido. El desafío es mantenerlas activas y sumar nuevas propuestas, especialmente incentivando la participación de jóvenes. La renovación generacional aparece como una prioridad para garantizar que el carnaval no vuelva a enfrentar vacíos críticos.
La final vivida, no es solo un espectáculo; es también una declaración de desafíos, intenciones. Porque se tiene ahora, al Parque Harriague en condiciones, las murgas mostraron buen nivel, algo siempre mejorable, todo lo que entusiasma y genera expectativa , de que tenemos un movimiento que crece, dejando en claro que el carnaval salteño vuelve a estar vivo. Y como toda fiesta popular, su destino está atado a la respuesta de su gente. El viernes, se logro un mojón, y algo quedo claro; la murga no solo compite, tambien celebra su reconquista.