El "cuento del tío" en la era digital /
¿Cómo funcionan las estafas y cómo evitarlas?
Un teléfono que suena a la madrugada, una voz desesperada del otro lado o un supuesto mensaje de tu banco exigiendo datos urgentes. Hoy en día, el temor a sufengaño económico forma parte de la vida cotidiana. Las viejas modalidades del "cuento del tío" han evolucionado de la mano de la tecnología, transformándose en redes organizadas que estudian minuciosamente a sus víctimas. Para entender qué hay detrás de este delito y cómo proteger nuestro dinero, dialogamos con el abogado penalista Dr. Roque Basualdo, quien detalló el panorama actual y las herramientas legales para defenderse.
¿Qué define legalmente a una estafa?
A diferencia de un robo impulsivo en la calle donde un delincuente simplemente arrebata un bolso, la estafa exige una estrategia previa. Legalmente, este delito se configura cuando existe un engaño planificado con el objetivo directo de obtener un beneficio económico (fin de lucro) perjudicando a la otra persona.
El estafador de hoy no actúa al azar, investiga, analiza las redes sociales, estudia los hábitos de la víctima y detecta sus puntos vulnerables para envolverla en un relato convincente.
Las modalidades más frecuentes: del teléfono a la cuenta bancaria
Los engaños más recurrentes aprovechan el miedo, la urgencia o el desconocimiento tecnológico: El falso siniestro de tránsito: Llaman diciendo que un hijo o hermano sufrió un grave accidente. Provocan un estado de shock en la persona —por lo general, adultos mayores— para exigir dinero inmediato a cambio de "arreglar la situación". En muchos casos, estas llamadas parten desde la cárcel en complicidad con delincuentes en la calle que van a retirar el efectivo.
Ciberestafas y préstamos no solicitados: A través de mensajes falsos, los delincuentes obtienen claves de acceso, ingresan a la banca en línea de la víctima y solicitan créditos bancarios a su nombre para luego vaciar el dinero.
Engaños desde el exterior: Utilizan identidades falsas o seducción en redes para luego extorsionar a la víctima exigiendo transferencias bajo la amenaza de denuncias.
Pasos de prevención para frenar el engaño a tiempo
Para evitar que el delito llegue a consumarse, el Dr. Basualdo señala medidas preventivas fundamentales:
Verificar inmediatamente: Ante una supuesta emergencia familiar, lo primero es cortar la llamada e intentar comunicarse de manera directa con ese hijo, hermano o pariente.
Llamar al 911: Si no logras ubicar a la persona o te invade la desesperación, comunícate al 911. La policía te orientará sobre cómo proceder y enviará asistencia.
Cortar la comunicación: Si recibes llamadas de números desconocidos metiendo presión o pidiendo claves, simplemente cuelga y no entables conversación.
Si la persona logra mantener la calma, seguirle la corriente al estafador para obtener números de cuenta o datos de contacto es una estrategia de gran valor. Conservar chats, números de origen y grabaciones servirá como prueba clave ante la policía y fiscalía para desarticular estas redes.
¿Las entidades bancarias responden por las pérdidas?
El Dr. Basualdo aclara que si la víctima entrega sus datos o accesos al ser engañada, las entidades financieras no se hacen responsables por las pérdidas ni anulan los créditos solicitados a su nombre. Por ello, proteger la información personal es la mejor defensa.
¿Es posible recuperar el dinero perdido?
En el ámbito penal existe una herramienta muy utilizada, el acuerdo reparatorio. Si el estafador no posee antecedentes y está dispuesto a devolver la totalidad del dinero robado, la ley le permite cerrar el proceso sin cumplir pena de prisión, siempre que la víctima esté de acuerdo. Para quien sufrió la estafa, esta suele ser la vía más rápida para recuperar su patrimonio, evitando acudir a un largo juicio civil por daños y perjuicios.