La paradoja del Sistema de Salud de Salto /
Entre la falta de especialistas en el HRS y un cirujano sin quirófano
- Pedro Rodriguez
Mientras en el departamento de Salto se advierte sobre la falta de profesionales especialistas, el Hospital Regional Salto podría estar a punto de perder los servicios de un médico formado en esa institución y cuya experiencia resulta necesaria para los usuarios del sistema público de salud. Se trata del doctor Martín Salvatierra, profesional que actualmente se encuentra apartado de sus funciones en el área de Cirugía y trasladado cautelarmente a la Red de Atención Primaria (RAP), luego de haber denunciado una situación de acoso laboral ante la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). La situación fue analizada por la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH), que el 12 de agosto de 2025 emitió una resolución favorable al profesional. En ese pronunciamiento, el organismo concluyó que ASSE vulneró sus derechos al trabajo, a la honra, a la dignidad y a la integridad psíquica.
Un traslado que se mantuvo pese al archivo
De acuerdo con la resolución, el traslado fue dispuesto como una medida cautelar mientras se investigaba la denuncia. Sin embargo, la INDDHH observó que ASSE mantuvo esa decisión incluso después de que el expediente por acoso laboral fuera archivado. El organismo señaló que, durante su permanencia en la RAP, el médico pasó a realizar tareas inferiores o ajenas a su especialidad quirúrgica. Esa situación también habría implicado una pérdida de jerarquía profesional y una reducción importante de sus ingresos.
La resolución sostiene que las medidas cautelares deben tener como objetivo proteger a las personas involucradas en una investigación y evitar nuevos perjuicios. No obstante, en este caso, la medida habría terminado colocando al profesional en una situación de mayor vulnerabilidad.
La INDDHH consideró que la decisión de ASSE fue equivocada, arbitraria y contraria a los derechos del médico. También advirtió que la permanencia prolongada en esas condiciones podría constituir, por sí misma, una nueva forma de acoso laboral.
Una contradicción que afecta a los usuarios
El caso plantea una contradicción que merece una explicación pública. Por un lado, se habla de la falta de médicos especialistas y de las dificultades que existen para garantizar una atención adecuada. Por otro, un profesional formado en el propio Hospital Regional Salto podría alejarse de esa institución, mientras otros centros de salud estarían interesados en contar con sus servicios.
La eventual pérdida no afectaría únicamente al doctor Salvatierra. Los principales perjudicados serían los usuarios del Hospital Regional Salto, especialmente aquellas personas que necesitan atención quirúrgica especializada y que deben recurrir al sistema público.
Cuando un hospital pierde a un profesional con formación, experiencia y conocimiento de la realidad sanitaria local, también se resiente la capacidad de respuesta del servicio. Esto puede traducirse en mayores demoras, derivaciones a otros departamentos, dificultades para acceder a consultas y sobrecarga para los restantes integrantes del equipo médico.
La reflexión del médico en redes sociales
En las últimas horas, el doctor Martín Salvatierra publicó una reflexión en su cuenta de Facebook, en la que confirmó que desde hace un tiempo desempeña sus tareas en una policlínica periférica. Allí, dijo haber conocido “personas valiosas”, aprendido “otra dimensión de la asistencia” y tenido la oportunidad de “ayudar a mucha gente”.
Aclaró que la publicación no es una despedida, sino una reflexión personal y profesional. Reconoció el valor de las policlínicas periféricas para la comunidad, pero señaló que, por la propia naturaleza de esa actividad, no puede ejercer plenamente su formación y experiencia como cirujano.
El médico agregó que, “en momentos en que tanto se habla de la falta de profesionales especializados en el interior y, particularmente, en el norte del país”, considera necesario reflexionar sobre la importancia de que la formación y la experiencia acumulada durante años puedan aprovecharse plenamente allí donde más se necesitan.
El profesional aclaró que comparte estas palabras “con absoluto respeto”, sin referirse a personas, situaciones asistenciales concretas ni asuntos que correspondan a otros ámbitos.