Gardel es uruguayo
Entrevistamos al Dr. Carlos Arezzo Posadas, director del Departamento de Relaciones Internacionales de la Intendencia de Tacuarembó, quien informó sobre el hallazgo de un documento original que constituye, según afirma, una prueba legal irrefutable de la nacionalidad uruguaya de Carlos Gardel.
Arezzo explicó que se trata de un libro de registros que funcionó en el Consulado de Uruguay en Buenos Aires durante las primeras décadas del siglo XX. Dicho libro se creó en el marco de una ley aprobada durante el segundo gobierno de José Batlle y Ordóñez, entre 1907 y 1908, que permitía a los ciudadanos uruguayos residentes en el exterior regularizar su situación de indocumentados. Aunque la ley fue aprobada en ese período, su reglamentación recién se concretó en 1917, durante el gobierno de Baltasar Brum.
Gardel se acogió a la ley
Según el entrevistado, Carlos Gardel, tras su debut artístico en Montevideo en 1915 y durante sus viajes al Uruguay, tomó conocimiento de esta normativa. En ese momento, Gardel continuaba siendo indocumentado en el exterior. Frente a ello, decidió acogerse a la ley uruguaya, presentándose ante el Consulado en Buenos Aires y realizando una declaración con el respaldo de dos testigos uruguayos.
Nació en Tacuarembó
En dicha declaración, Gardel afirmó haber nacido en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887, hijo de Carlos y María, ambos fallecidos, y perteneciente a la segunda sección judicial del departamento. En base a ese acto administrativo, obtuvo un certificado que le permitió acceder a la cédula de identidad argentina, posteriormente nacionalizarse argentino, tramitar su pasaporte y ejercer derechos civiles, como el voto, en el país vecino.
Pleno valor jurídico
Arezzo subrayó que este procedimiento tuvo pleno respaldo legal, tanto por la legislación uruguaya como por la argentina. La normativa permitía realizar una “prueba supletoria de estado civil”, la cual, de acuerdo con la ley, tiene el mismo valor jurídico que una partida de nacimiento. De esta forma, el documento fue reconocido por los estamentos administrativos y judiciales de ambos países.
Documentos originales
Si bien investigadores anteriores, habían accedido a copias y facsímiles del documento, el original no había sido localizado hasta ahora. Hace aproximadamente dos años y medio, autoridades de la Intendencia de Tacuarembó solicitaron formalmente su búsqueda en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires, sin éxito en aquel momento.
Comisión Gardel Rioplatense
Recientemente, la Comisión Gardel Rioplatense, a través de su integrante Gustavo Colman, informó sobre la aparición del libro original, que contiene cerca de mil regularizaciones de ciudadanos uruguayos indocumentados en Argentina. El documento se encontraba archivado en el Ministerio de Relaciones Exteriores. En ese libro figura la declaración de Gardel, el documento “madre” que utilizó durante toda su vida, hasta su fallecimiento en el accidente aéreo de Medellín, para acreditar su identidad como ciudadano uruguayo nacido en Tacuarembó.
Valor histórico y jurídico
Para Arezzo, el hallazgo reviste un valor histórico y jurídico extraordinario, ya que se trata de un documento oficial, plenamente válido y reconocido por Uruguay y Argentina. “Esto documenta fehacientemente que Carlos Gardel es uruguayo, nacido en Tacuarembó”, afirmó. El jerarca destacó además la satisfacción de la comunidad local, que desde hace más de 40 años sostiene y difunde esta tesis, respaldada por investigadores, instituciones y medios de comunicación de todo el país.
Museo Carlos Gardel
Finalmente, Arezzo se refirió al Museo Carlos Gardel, ubicado a 22 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó, sobre la ruta 26, en la zona de Valle Edén, a orillas del arroyo Cabonería. El predio, adquirido por la Intendencia en la década de 1970, es señalado por la tradición como un lugar frecuentado por Gardel en su infancia, cuando era conocido como “el Laucha”, vinculado a la familia Escayola. Desde el 11 de diciembre de 1999, el sitio funciona como museo documental y sala testimonial, con exhibición de documentos, cartas, objetos y material vinculado tanto a Gardel como a su entorno familiar. El museo recibe visitantes de todo el mundo, incluso de países lejanos como Japón, lo que confirma —según Arezzo— la vigencia universal de la figura de Carlos Gardel, hoy al nivel de los grandes íconos musicales del siglo XX