Key Pereira /
El joven sanducero que equilibra el Derecho con su pasión por la música
En un contexto donde muchos jóvenes deben elegir entre la estabilidad académica y la incertidumbre del arte, Key Pereira parece decidido a no renunciar a ninguno de los dos mundos. Estudiante de Derecho y músico autodidacta, este artista oriundo de Paysandú comienza a abrirse paso en la escena local, impulsado por su talento, constancia y una creciente presencia en redes sociales.
Desde muy pequeño, la música ha sido parte esencial de su vida. “Desde que tengo memoria me gusta la música”. Sus primeros recuerdos incluyen instrumentos de juguete y momentos compartidos con su padre, también aficionado. A los cuatro años ya expresaba su deseo de aprender, lo que llevó a su familia a apoyarlo con clases de canto y sus primeros instrumentos.
Una vocación que nació temprano
El camino musical de Pereira comenzó formalmente en la infancia, cuando ingresó a una academia de canto. Más adelante, una docente reconoció su potencial y lo integró a un coro, donde continuó formándose durante varios años. Esa etapa fue clave para consolidar su técnica vocal y su confianza sobre el escenario.
A los cinco años recibió su primera guitarra, un instrumento que aún conserva y que representa el inicio de su vínculo con la composición. Aunque en un principio tomó pocas clases, fue con el tiempo y con la ayuda de su padre que aprendió a tocar de forma autodidacta, motivado principalmente por su deseo de crear sus propias canciones. “Aprendí a tocar la guitarra porque quería componer”. Esa inquietud creativa se mantiene hasta hoy, siendo uno de los pilares de su identidad artística.
TikTok como vidriera y oportunidad
El salto a la exposición pública llegó con las redes sociales. A fines de 2023 y comienzos de 2024, Pereira comenzó a publicar videos en TikTok. Aunque al inicio el impacto fue moderado, un video interpretando una canción de la serie Casi Ángeles marcó un punto de inflexión. “Me desperté y tenía un montón de notificaciones. No lo podía creer”. Desde entonces, sus publicaciones han alcanzado miles de visualizaciones, e incluso algunas composiciones propias superaron el medio millón de reproducciones.
Entre ellas destaca una canción sin título, creada de manera espontánea en el puerto de Paysandú durante la madrugada. “No compongo escribiendo. Improviso, grabo y ahí salen las canciones”. Pese al crecimiento en redes, reconoce que sostener una producción constante es un desafío. La exigencia académica limita su tiempo y energía, obligándolo a encontrar momentos libres para grabar y practicar.
El desafío de combinar estudio y arte
Actualmente cursa el tercer año de la carrera de Derecho, una decisión que considera necesaria para asegurar su futuro. “No puedo dejar todo a la suerte”, afirma. Sin embargo, también reconoce que la facultad demanda gran parte de su tiempo, especialmente por su participación en diversas actividades estudiantiles. Este equilibrio entre responsabilidades académicas y vocación artística no es sencillo. “Llegás a tu casa y lo único que querés es descansar, pero igual saco fuerzas para grabar”. Aun así, mantiene firme su compromiso con la música, convencido de que la constancia dará resultados.
Bandas, escenarios y nuevas oportunidades
Además de su proyecto solista, Pereira forma parte de una banda llamada Music Pills, integrada por jóvenes músicos de Paysandú. La distancia y los costos logísticos han dificultado los ensayos y presentaciones, pero eso no ha detenido su impulso. Recientemente, ante la posibilidad de participar en el evento “Toco Venir” el músico logró conformar una nueva banda en tiempo récord. “En una hora ya tenía una banda nueva”. El evento, previsto para el 19 de marzo en la Plaza Artigas, reúne a artistas locales y público de todas las edades, convirtiéndose en una plataforma importante para músicos emergentes.
Los obstáculos del camino independiente
Como muchos artistas jóvenes, Pereira enfrenta dificultades económicas para profesionalizar su música. La grabación, edición y registro de canciones implican costos que no siempre puede asumir. “Inscribir una canción tiene un precio, y siendo estudiante se hace complicado”. A pesar de ello, destaca el apoyo de su entorno y de personas que, en ocasiones, se ofrecen a colaborar en la producción de su material. Mientras tanto, continúa apostando a las redes como medio de difusión y crecimiento.
Un mensaje para quienes sueñan
Más allá de su historia personal, Pereira deja un mensaje para otros jóvenes que desean seguir un camino artístico: perseverar. “A veces no puede ser tu plan A, pero hay que seguir con lo que a uno le gusta”. Consciente de las limitaciones del contexto local, especialmente en un país pequeño como Uruguay, insiste en que el talento y la dedicación pueden abrir puertas. “Es difícil, pero no es imposible”. Mientras avanza en su carrera universitaria, Key Pereira sigue construyendo su identidad como artista. Con una guitarra heredada de su abuelo a la que considera un símbolo y una comunidad digital en crecimiento, su historia refleja el esfuerzo de quienes persiguen sus sueños sin abandonar la realidad.