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 Ayer viernes, a las 11 de la mañana, fuimos convocados por directivos y socios de Asistencia Integral, junto a funcionarios activos y jubilados del Hospital Regional de Salto. Frente al mismo hospital, por calle Varela, se explicó a los medios la situación generada por la decisión de la dirección de utilizar una sala que fue reacondicionada con el dinero de todos los trabajadores y que en su momento fue inaugurada por el ministro de Salud Pública de la época. Se vivieron momentos de tensión cuando la nurse Denise Volpi se hizo presente en la asamblea. Subió a un banco y comenzó a explicar por qué decidió acordar con la jerarca del hospital para ceder el uso de la sala.

UNA REUNIÓN TENSIÓN CON LA DIRECTORA

“Fue una conversación larga y dura”, relató María Raquel Suárez, una de las cuatro personas que se reunieron con la directora del hospital, doctora Gabriela Suárez. El motivo del encuentro fue la sala de Asistencia Integral, un espacio con más de tres décadas de historia, creado para que funcionarios, jubilados y familiares pudieran internarse en condiciones dignas. La directora explicó que necesitaba la sala por un brote de virus. Según dijo, habló con Denise Volpi, presidenta de la Comisión Interna , y recibió autorización para usarla. “Nosotros sentimos que no se nos pidió permiso ni se nos consultó de manera justa”, expresó María Raquel.

UNA SALA CON HISTORIA Y SIGNIFICADO

La sala de Asistencia Integral fue reformada hace 30 años por compañeros que pensaron en la necesidad de contar con un espacio propio para quienes dedicaron su vida laboral al hospital. “Cuando yo asumí la dirección, vino el ministerio, miró toda la instalación y defendí esa sala para ustedes”, recordó la directora en la reunión, según relató Suárez. Ese antecedente refuerza la idea de que la sala tiene un destino claro: brindar asistencia a funcionarios y jubilados. Por eso, la decisión de ocuparla para otros fines genera preocupación y malestar.

EL ARGUMENTO DE LA DIRECCIÓN

La doctora Gabriela Suárez sostuvo que, si necesita la sala, la tomará las veces que haga falta: por un virus, por una gripe o por cualquier brote. “Ahora lo necesita por el virus, mañana lo necesita por otra cosa”, contó María Raquel. En este momento ya se trasladaron pacientes con una bacteria, dejando sin espacio a quienes estaban internados allí. Lo más llamativo es que existen otras salas disponibles en el hospital para ese uso. Sin embargo, la directora insistió en que no tiene obligación de pedir permiso. Cuando se le solicitó un compromiso por escrito de que la sala sería devuelta en condiciones, se negó. “Nos mandó a buscar en el diccionario el significado de la palabra solidario”, relató Suárez con indignación.

LA RESPUESTA DE LOS JUBILADOS

Como jubilados de Administración de Hospital, los presentes recordaron que la sala fue inaugurada con apoyo ministerial y siempre se reconoció su legalidad. “Si hace 30 años hubo un director que quiso internar gente ahí, hablamos y entendió. ¿Por qué ahora no se entiende?”, cuestionó María Raquel.

 

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