La regulación emocional /
Gana espacio en la formación con un nuevo curso avalado por el MEC
La creciente preocupación por la salud mental y el bienestar emocional en los ámbitos educativos impulsa nuevas iniciativas de capacitación para docentes y otros profesionales vinculados a la infancia y la adolescencia. En ese contexto, el Centro Dual Capacita presentó el curso Operador Psicosocial en Regulación Emocional, una formación declarada de interés ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que busca brindar herramientas prácticas para comprender, gestionar y acompañar las emociones en los espacios educativos.
En una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa la licenciada en Psicología Ana Suárez y la operadora terapéutica y especialista en tecnologías educativas María Ferreira explicaron los objetivos, contenidos y modalidad de una propuesta que apunta a responder a una necesidad cada vez más visible en las aulas.
Comprender las emociones para acompañar mejor
Ana Suárez señaló que el curso está dirigido a docentes, maestros, educadores, asistentes personales, operadores terapéuticos y a todas aquellas personas que forman parte del sistema educativo o trabajan con niños y adolescentes.
Según explicó, uno de los principales desafíos actuales es que la regulación emocional todavía ocupa un espacio reducido dentro de la formación tradicional de los educadores, pese a que las dificultades relacionadas con la ansiedad, el estrés, la frustración y los conflictos son cada vez más frecuentes.
La profesional sostuvo que el primer paso consiste en que los propios adultos aprendan a reconocer y gestionar sus emociones antes de intervenir con los estudiantes.
"La idea es aprender primero a regular nuestras propias emociones para luego poder transmitir esas herramientas a los niños y adolescentes", explicó.
En ese sentido, el programa incluye contenidos sobre neurobiología de las emociones, funcionamiento del cerebro, manejo del estrés, ansiedad, resolución de conflictos y distintas estrategias de intervención que posteriormente puedan aplicarse en el ámbito educativo.
El desarrollo cerebral y el rol de los adultos
Uno de los aspectos destacados durante la entrevista fue la explicación sobre el desarrollo cerebral infantil. Suárez recordó que la corteza prefrontal —región vinculada con el autocontrol, la toma de decisiones y la regulación emocional— aún no está completamente desarrollada durante la infancia y la adolescencia.
Por esa razón, indicó que no resulta adecuado esperar que los niños puedan gestionar solos sus emociones, ya que necesitan el acompañamiento de adultos que comprendan estos procesos y sepan intervenir de manera adecuada.
La especialista comentó además que gran parte de su formación en neuropsicoeducación fue realizada en Argentina y España, experiencia que le permitió incorporar herramientas que ahora busca acercar a docentes y profesionales uruguayos.
Una formación con fuerte enfoque práctico
Las responsables del curso remarcaron que uno de los objetivos principales es evitar que la capacitación quede únicamente en conceptos teóricos.
Cada módulo incluirá actividades prácticas, talleres participativos y herramientas que los asistentes podrán aplicar directamente en su trabajo cotidiano.
Entre los temas que se abordarán figuran el autoconocimiento, la identificación de emociones, estrategias de regulación emocional, resolución de conflictos, ansiedad, estrés, inclusión educativa y acompañamiento de estudiantes con distintas necesidades.
Suárez explicó que el propósito es que los participantes puedan recurrir posteriormente al material de estudio para implementar técnicas concretas dentro del aula.
Además, señaló que actualmente muchos docentes enfrentan grupos cada vez más diversos, donde conviven estudiantes con trastorno del espectro autista, síndrome de Down u otras condiciones que requieren estrategias específicas de acompañamiento emocional.
Modalidad virtual y alcance nacional
Por su parte, María Ferreira brindó detalles sobre la organización de la propuesta académica.
El curso comenzará el 17 de agosto, tendrá una duración de cuatro meses y se desarrollará completamente en modalidad virtual, permitiendo la participación de personas de cualquier departamento del país.
La carga horaria será de cinco horas semanales, distribuidas entre dos horas de encuentros sincrónicos mediante videoconferencia y aproximadamente tres horas destinadas al estudio de materiales, participación en foros, realización de actividades y visualización de contenidos complementarios.
Ferreira destacó que las clases en vivo quedarán grabadas para facilitar el repaso o permitir que quienes no puedan asistir por motivos justificados puedan acceder posteriormente al contenido.
La formación se desarrollará a través de la plataforma Moodle, en el marco de acuerdos institucionales con el Instituto Tecnológico del Uruguay (ITU) y el Instituto Artemisa, ambas instituciones avaladas por el MEC.
Certificación y beneficios para los participantes
El curso se organiza en cuatro módulos, uno por cada mes de duración, y culmina con una certificación respaldada por instituciones educativas reconocidas.
Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el inicio de las clases, aunque quienes se registren antes del 5 de agosto accederán al beneficio de exoneración de la matrícula.
Además, las instituciones que inscriban a tres o más participantes obtendrán un descuento del 15 % sobre el costo de la capacitación.
La salud mental como desafío educativo
En el tramo final de la entrevista, Ana Suárez destacó que la regulación emocional debe entenderse como una herramienta fundamental para afrontar los desafíos de la sociedad actual.
A su juicio, el ritmo de vida, la sobreexposición a la tecnología y las crecientes exigencias personales generan situaciones que con frecuencia desbordan emocionalmente tanto a adultos como a niños y adolescentes.
Aprender a identificar las emociones, comprender cómo funcionan y desarrollar estrategias para gestionarlas puede mejorar no solo el desempeño profesional de quienes trabajan en educación, sino también su bienestar personal.
María Ferreira coincidió con esa visión y afirmó que el propósito del curso es ofrecer herramientas que permitan a los docentes desempeñar su labor con mayor seguridad y confianza.
"El conocimiento no ocupa lugar", recordó, al tiempo que subrayó que una mejor preparación también contribuye a disfrutar más de la tarea educativa y afrontar con mayores recursos los desafíos cotidianos que presentan las aulas actuales.