Menor oferta y efectos climáticos /
El tomate se disparó y el kilo llega a $300
El precio del tomate volvió a ubicarse entre los productos que más impactan en el bolsillo de los consumidores. En Salto, el kilo se encuentra actualmente en torno a los $300, una cifra que lleva a muchas familias a reducir su consumo o directamente optar por otras verduras.
El aumento está relacionado con una menor disponibilidad del producto. Los fenómenos climáticos registrados durante el invierno afectaron la producción y provocaron una reducción en la cantidad de tomates disponibles para la comercialización.
La baja insolación durante los meses de invierno y las condiciones climáticas adversas registradas en julio incidieron directamente en la producción de la zona norte del país, una de las principales áreas de abastecimiento de tomate.
Consumidores que buscan alternativas
El incremento del precio se hace sentir al momento de realizar las compras. Para algunos consumidores, el tomate continúa siendo un producto habitual, aunque procurando comprar menores cantidades. Otros, decidieron sustituirlo temporalmente por verduras más económicas.
Se espera una mejora en los próximos meses
La situación responde a una relación directa entre oferta y demanda, cuando hay menos producto disponible y el consumo se mantiene, los precios tienden a aumentar.
Las perspectivas indican que la menor oferta podría mantenerse durante las próximas semanas, por lo que los consumidores deberán continuar buscando alternativas mientras esperan una recuperación de la producción y una eventual normalización del precio del tomate.