Misterio en Salto /
Un comerciante afirma haber visto un extraterrestre
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Por Pedro Rodríguez
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El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a quedar en el centro de la atención cuando afirmó que existen fenómenos que no pueden explicarse y que “son reales”, aunque aclaró que nunca vio alienígenas. Sus palabras se viralizaron rápidamente y reabrieron un debate que divide opiniones en todo el mundo. Luego, Obama intentó aclarar sus dichos, pero el tema ya estaba instalado. Mientras tanto, en Salto hay un comerciante que asegura haber vivido una experiencia directa.
Un encuentro en la noche que cambió todo
El hecho, según relata, ocurrió en horas de la noche en 1992. En ese momento tenía un comercio de comidas al paso y bebidas. Hoy continúa trabajando en otro rubro —dedicado a la venta de milanesas— y prefiere mantener el anonimato. Entiende que se trata de un tema delicado y sensible.
Cuenta que su local estaba lleno de gente cuando apareció una persona vestida completamente de blanco. Era calvo, de ojos claros y, según describe, tenía una presencia que imponía respeto. Lo más extraño fue que, mientras él conversaba con esa figura durante más de media hora, muchos de los que estaban dentro del local no parecían verla.
Algunos clientes le decían que estaba hablando solo. Sin embargo, cuando salió a la vereda y preguntó a quienes estaban en las mesas de afuera, varias personas describieron al hombre vestido de blanco que estaba en el mostrador.
“Sabía cosas de mi infancia”
El comerciante asegura que aquel visitante conocía detalles íntimos de su vida, incluso situaciones que había vivido cuando tenía apenas 12 años. Eso fue lo que más lo impactó.
Afirma que esa persona le habló de una misión y le explicó que manejaba energía, razón por la cual no todos podían verlo. Minutos después, cuando volvió a mirar hacia la puerta, la figura había desaparecido.
Vecinos del lugar recuerdan haber visto esa noche a un “gringo pelado vestido de blanco”, lo que alimenta aún más el misterio.
Burlas, dudas y una convicción firme
Desde ese día —asegura— su vida cambió. Relata haber atravesado situaciones que considera extraordinarias, como un fuerte accidente en la Costanera Norte donde la camioneta quedó destrozada y él salió sin heridas. También menciona que años después desapareció durante cuatro horas sin poder explicar qué ocurrió en ese lapso.
Dice que tiene muchos más testimonios y experiencias para contar. Sin embargo, reconoce que cada vez que habla del tema es objeto de burlas y risas. “Me han dicho loco y me siento un poco discriminado”, afirma.
Sobre las declaraciones de Obama, sostiene que entiende por qué el ex mandatario intenta ser prudente. “Obama dice que existen pero que no los vio. Yo sí lo vi, conversé con uno. Y desde ese día mi vida cambió”, asegura.
El comerciante agrega que organismos como la NASA estudian permanentemente estos fenómenos, lo que para él confirma que no se trata de un asunto menor. Creer o no creer es una decisión personal. Lo cierto es que, mientras el debate crece a nivel mundial, en una ciudad del interior hay alguien que afirma haber tenido un encuentro que todavía no puede —ni quiere— olvidar.