¿Qué tomás para estar bien? Decisiones… Psicología de las decisiones /
Por la Licenciada Ana Claudia Acosta
- Por la Psicóloga Ana Claudia Acosta
En el diario vivir afrotamos una serie de decisiones que debemos tomar, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Algunas son rutinarias, mientras que otras pueden cambiar nuestra vida. Desde lo cotidiano de seleccionar qué desayunar o comer en el día hasta cambios radicales en nuestra forma de ver el mundo y relacionarnos con el entorno. La vida diaria puede darnos sorpresas que conlleva cambio de planes repentinos y decisiones importantes a ser tomadas. Tomar decisiones es fundamental para la experiencia humana cotidiana.
En cada decisión hay procesos psicológicos que involucran memoria, percepción, emoción y razonamiento. Comprender cómo interactúan estos factores ofrece valiosas perspectivas sobre por qué nos comportamos como lo hacemos.
El campo de la psicología de la toma de decisiones explora cómo las personas procesan la información. Esto incluye factores como su respuesta a la incertidumbre o cómo se ven influenciadas por la lógica y la emoción. Desde atajos cognitivos que nos ayudan a actuar con rapidez hasta señales emocionales que moldean nuestros instintos, la ciencia de la toma de decisiones revela hasta qué punto nuestra mente está predispuesta a la velocidad y al error.
¿CÓMO FUNCIONA NUESTRO CEREBRO AL TOMAR DECISIONES?
Independientemente de quién tome la decisión, la cognición es fundamental para la toma de decisiones. Esto implica cómo el cerebro recopila y procesa la información. Los psicólogos han identificado dos sistemas principales que guían las decisiones: el Sistema 1 (rápido, intuitivo y emocional) y el Sistema 2 (lento, deliberativo y lógico). El Sistema 1 se encarga de las decisiones rutinarias y cotidianas, como elegir la ruta al trabajo o realizar una pequeña compra. El Sistema 2 aplica un mayor nivel de rigor analítico para decisiones más complejas, como la planificación financiera o las estrategias empresariales. Sin embargo, ni siquiera el Sistema 2 es inmune a los atajos mentales conocidos como sesgos cognitivos . Algunos sesgos cognitivos comunes incluyen el sesgo de confirmación (favorecer la información que respalda creencias preexistentes), el sesgo retrospectivo (creer que los eventos pasados eran predecibles).
¿CÓMO INCIDEN LAS EMOCIONES EN LA TOMA DE DECISIONES?
Las emociones pueden ser determinantes, ejemplo la ansiedad puede generar conductas de riesgo, y acciones impulsivas. Es necesario reconocer la influencia de las emociones para trabajar sobre ellas, y analizar racionalmente las conductas a realizar y las decisiones a tomar, incorporando la empatía en toda conducta que involucre otras personas.
APLICACIONES PRÁCTICAS EN LA VIDA COTIDIANA
Comprender los factores psicológicos que influyen en la toma de decisiones tiene amplias aplicaciones tanto en la vida cotidiana como en el ámbito profesional. Entender cómo los sesgos cognitivos afectan el juicio puede mejorar las decisiones de contratación, marketing y liderazgo en las empresas e instituciones.
A nivel personal, la autoconciencia de las influencias emocionales, sociales y cognitivas puede conducir a mejores decisiones financieras, relaciones más saludables y una planificación de objetivos más reflexiva. Técnicas como la atención plena, escribir un diario y las matrices de decisión ayudan a analizar el proceso y a activar el pensamiento del Sistema 2 cuando sea necesario.
Es importante tener en cuenta al entorno y la influencia del mismo puede condicionar las decisiones propias, por lo que analizar si lo que deseo es parte de mí o de la influencia externa, es fundamental. Librarse del qué dirán, con tal o cual decisión.
Los psicólogos/as desempeñan un rol importante, junto con otros profesionales de todos los sectores dado que ayudan a promover una mejor toma de decisiones y una mayor conciencia de las emociones y los sesgos cognitivos, creencias y pensamientos intrusivos que influyen en ellas.