Reciclá tecnología /
Cerró su tercera edición con más de 1500 elementos recuperados
Ayer en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS) cerró la tercera edición de su programa “Reciclá Tecnología”, alcanzando un récord de más de 1.500 elementos electrónicos recuperados. La iniciativa, que comenzó en 2024 como una experiencia piloto, se ha transformado en un proyecto de referencia a nivel departamental, siendo incluso declarada de Interés Departamental en su edición 2026.
Reutilización, inclusión y reciclaje certificado
Del total recolectado, decenas de equipos fueron destinados a instituciones educativas y programas sociales. UTU recibió 27 dispositivos, CTC-CLAEH Salto 19, y Antel Integra 22, donde serán reacondicionados para su posterior entrega a organizaciones sin fines de lucro. Esta línea de acción busca promover la inclusión digital y fortalecer la formación técnica. En paralelo, 1.460 equipos y componentes ingresaron a un circuito de reciclaje certificado, garantizando su correcta disposición final y la recuperación de materiales.
Articulación entre educación, empresas y comunidad
La campaña contó con la participación de estudiantes de CTC-CLAEH Salto, quienes realizaron tareas de clasificación en el marco de pasantías, así como con el apoyo de empresas especializadas en gestión de residuos electrónicos y organizaciones juveniles que impulsaron la sensibilización ambiental. Además, la edición 2026 incorporó mejoras como la ampliación de plazos y nuevas categorías de materiales aceptados, incluyendo tóners, lo que contribuyó a aumentar la participación ciudadana.
Educación ambiental y desafíos regulatorios
Como cierre, se realizó una charla abierta sobre normativa vigente en gestión de residuos electrónicos, abordando los alcances del Decreto 292/2024. La instancia permitió fortalecer el conocimiento comunitario sobre la correcta disposición de estos residuos.
Un modelo con impacto creciente
Desde el CCIS destacaron que este tipo de iniciativas no solo generan beneficios ambientales y sociales, sino que también aportan valor a las empresas participantes, en un contexto donde las prácticas sostenibles adquieren cada vez mayor relevancia en el ámbito productivo y comercial.