Red de Asociaciones Civiles de Salto /
Nació una red para fortalecer y defender a las asociaciones civiles
Con el objetivo de fortalecer el trabajo de las organizaciones sociales y generar un espacio de apoyo, intercambio y asesoramiento, comenzó a tomar forma en Salto la Red de Asociaciones Civiles de Salto, una iniciativa impulsada por Ingrid Figueroa, referente del Centro Bullying, y respaldada por Gabriel Rosconi, director de Rodó Inclusivo y vinculado a Rodó Fútbol Club.
La propuesta surgió a partir de una preocupación, las dificultades que enfrentan diariamente numerosas asociaciones civiles para desarrollar sus actividades, gestionar recursos, conocer los procedimientos administrativos y hacer valer los derechos que les corresponden dentro del marco legal uruguayo.
Figueroa explicó que su vínculo con distintas organizaciones de la ciudad le permitió conocer de cerca que muchas atraviesan problemas similares, pero que suelen enfrentarlos de manera aislada. “Nos sentimos solos” fue una de las expresiones que, surgió durante los primeros encuentros y que terminó de confirmar la necesidad de crear una red.
El desafío de conocer y defender los derechos
Uno de los objetivos de la iniciativa será brindar acompañamiento a organizaciones que, pese a cumplir un importante papel social, muchas veces desconocen los mecanismos existentes para realizar gestiones ante organismos públicos.
Figueroa remarcó que las asociaciones civiles no funcionan al margen de las normas, sino que cuentan con un marco jurídico y deben cumplir determinados requisitos para obtener y mantener su personería jurídica. En ese sentido, señaló que existe una regulación vinculada al Ministerio de Educación y Cultura, además de normas constitucionales, civiles y reglamentarias que respaldan su funcionamiento.
Desde su perspectiva, la falta de información puede convertirse en una barrera adicional para organizaciones que ya trabajan con recursos limitados y, en muchos casos, sostenidas principalmente por el compromiso personal de sus integrantes.
La red pretende precisamente contribuir a superar esas dificultades, orientar sobre trámites, expedientes, organismos competentes y caminos de gestión, pero también generar un ámbito donde las asociaciones puedan compartir experiencias y encontrar soluciones colectivas.
La realidad de las organizaciones más pequeñas
Durante los primeros encuentros quedaron expuestas situaciones diversas. Algunas asociaciones tienen décadas de trayectoria, mientras que otras son relativamente nuevas. Sin embargo, la antigüedad no siempre garantiza que una organización se encuentre en una situación sólida.
Figueroa contó que incluso entre instituciones con más de 20 años de funcionamiento aparecieron dificultades relacionadas con la organización interna y la concentración de responsabilidades en una sola persona.
La situación resulta especialmente compleja cuando quienes sostienen esas organizaciones son personas mayores. Para la referente, acompañarlas es una de las prioridades de la nueva red, ya que muchas veces realizan trámites y gestiones sin contar con las herramientas necesarias para comprender cómo funciona un expediente o cómo efectuar su seguimiento.
La propuesta apunta entonces a que ninguna organización tenga que afrontar sola esos obstáculos.
Un espacio abierto al intercambio y la cooperación
Gabriel Rosconi destacó el valor de la iniciativa y explicó que su participación comenzó a partir del proyecto presentado por Figueroa. Una vez que conoció la propuesta decidió poner a disposición las instalaciones del Rodó Fútbol Club para facilitar los encuentros.
Para Rosconi, el objetivo no debe limitarse a reclamar respuestas al Estado. Si bien considera que las organizaciones deben realizar las gestiones correspondientes ante los organismos públicos, también plantea la posibilidad de que las propias asociaciones puedan colaborar entre sí.
La red podría convertirse así en una herramienta para detectar necesidades y conectar a instituciones que tengan posibilidades de ayudarse mutuamente. Una organización con mayores recursos o trayectoria podría, por ejemplo, colaborar con otra que atraviese una necesidad puntual. “Solucionar las necesidades sin importar de dónde vengan las soluciones”.
Una trayectoria marcada por el trabajo social
La iniciativa también está vinculada a la extensa experiencia de Ingrid Figueroa en diferentes ámbitos sociales. Su trabajo con la problemática del bullying comenzó hace más de una década y el Centro Bullying lleva varios años de funcionamiento.
A esa tarea se suman experiencias vinculadas con adultos mayores, personas con discapacidad y familias de asentamientos y merenderos. Figueroa recordó especialmente su vínculo con vecinos de distintos barrios y las gestiones realizadas para intentar resolver necesidades básicas, como el acceso al agua o mejoras en la infraestructura.
Muchas asociaciones civiles nacen justamente de experiencias personales: personas que conocen una problemática porque la han vivido de cerca y deciden organizarse para ayudar a otros.
Esa característica, sostiene, explica también el fuerte compromiso de quienes integran estas instituciones.
Próximos encuentros y convocatoria
Luego de la primera reunión, los participantes resolvieron continuar trabajando y establecer encuentros periódicos. En una primera etapa, las reuniones serán semanales, para luego evaluar una frecuencia quincenal o mensual de acuerdo con las necesidades de la red. La convocatoria permanecerá abierta a nuevas asociaciones.