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El Dr. Ignacio Supparo, junto a un grupo de ciudadanos de distintos puntos del país, presentó la iniciativa llamada Reforma 2029. Se trata de un movimiento independiente, sin vínculos con partidos políticos, que busca abrir un debate nacional sobre la necesidad de transformar la Constitución y limitar los privilegios de la clase política. La comisión está integrada por 12 personas, entre ellas la escritora Mercedes Vigil como presidenta, y representantes del interior como Fernando Dothi de Fray Bentos y el propio Supparo desde Salto. La idea central es clara: construir una reforma “de abajo hacia arriba”, con participación ciudadana y sin estructuras partidarias.

Los puntos principales de la propuesta

La Reforma 2029 plantea varios cambios que apuntan a reducir desigualdades y mejorar la eficiencia del Estado. Entre ellos:

  • Eliminar privilegios políticos: fueros, inmunidades, jubilaciones especiales, autos oficiales y viajes.

  • Reducir salarios y cargos: establecer un tope salarial y disminuir el número de legisladores.

  • Responsabilidad patrimonial: que los políticos respondan con su patrimonio si causan daños en el ejercicio de sus funciones.

  • Control del gasto público: que las observaciones del Tribunal de Cuentas sean vinculantes, evitando gastos ilegales que hoy superan los mil millones de dólares anuales.

  • Ingreso por mérito: eliminar cargos de confianza y asegurar que los puestos públicos se obtengan por concurso o sorteo.

Un mensaje de igualdad

Para los impulsores, la reforma no solo busca ahorrar recursos, sino también enviar un mensaje claro: todos los ciudadanos deben ser iguales ante la ley. “No puede haber ciudadanos de primera y de segunda”, señaló Supparo, aludiendo a la distancia creciente entre políticos y la gente común.

La propuesta pretende terminar con la idea de que los representantes gozan de privilegios que no están disponibles para el resto de la población. Según sus promotores, esto genera una desigualdad grosera que erosiona la confianza en las instituciones.

Participación ciudadana en el centro

La comisión abrió un espacio de consulta en su página web, donde los ciudadanos pueden opinar sobre los puntos propuestos y sugerir cambios. Según Supparo, más de mil personas ya participaron en la encuesta, con un nivel de acuerdo superior al 90%.

El objetivo es que durante este año se definan los puntos finales y, en 2027, comenzar la recolección de firmas necesarias —unas 250.000 a 300.000— para llevar la iniciativa a consideración nacional. La propuesta busca que la ciudadanía se movilice y se involucre en un proceso que, según sus impulsores, puede marcar un antes y un después en la política uruguaya.

Un desafío colectivo

La Reforma 2029 se presenta como un desafío ciudadano: movilizarse, debatir y decidir si Uruguay debe dar un giro hacia un Estado más pequeño, eficiente y cercano a la gente.

Los integrantes de la comisión reconocen que el camino no será fácil, pero aseguran que vale la pena dar la pelea. “No tenemos nada que perder, queremos dejarle a nuestros hijos un país más justo”, expresó Supparo.

 

 

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