Salto 2024 /
Más hogares con cuentas impagas y señales de exclusión financiera
El Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay presentó la Ficha Temática Socioterritorial “Salto 2024: cuando el sueldo no alcanza, el crédito tampoco”, correspondiente a abril de 2026, en la que se analizan las dificultades económicas de los hogares del departamento.
En 2024, la situación de las familias en Salto encendió una alerta, el 21% no logró llegar a fin de mes con todas sus cuentas pagas. Esto equivale a uno de cada cinco hogares, una proporción significativamente mayor al promedio nacional, que se ubicó en 14,3%, es decir, aproximadamente uno de cada siete. El dato no solo refleja dificultades económicas, sino también una dinámica particular en la forma en que los hogares enfrentan sus déficits financieros. Más allá de la cifra general, el comportamiento a lo largo del año muestra una evolución preocupante.
El deterioro se profundizó en la segunda mitad del año
Si se observa el último trimestre de 2024, la situación se agrava aún más, el 26,8% de los hogares salteños dejó cuentas sin pagar, lo que representa más de uno de cada cuatro. La diferencia con el promedio nacional no fue constante durante todo el año. Según el informe, la brecha se amplió principalmente en la segunda mitad, entre julio y diciembre, la morosidad en Salto se duplicó respecto al primer semestre, mientras que a nivel país se mantuvo prácticamente estable. Este comportamiento sugiere que factores locales o regionales podrían haber incidido de manera particular en la economía de los hogares del departamento, intensificando las dificultades hacia el cierre del año.
Cuando el ingreso no alcanza, entre el crédito y la deuda impaga
Frente a la imposibilidad de cubrir los gastos mensuales, las familias adoptan distintas estrategias. Algunas recurren a préstamos ya sea a través de bancos, financieras o redes personales, mientras que otras optan por postergar pagos, dejando cuentas impagas como alquileres o servicios básicos. En Salto se observa un patrón diferencial. A pesar de que el déficit económico de los hogares es similar al del resto del país, la forma de gestionarlo no lo es. La clave parece estar en el acceso al crédito.
Exclusión financiera, el factor detrás de la morosidad
En Salto, por cada hogar que logró acceder a un préstamo para cubrir sus gastos, casi cuatro terminaron acumulando cuentas impagas. A nivel nacional, la relación es menor, de poco más de tres a uno. Aunque la diferencia pueda parecer leve, revela una brecha importante en el acceso a herramientas financieras formales. Cuando las familias pueden obtener crédito incluso en condiciones poco favorables, logran mantener al día sus pagos, evitar cortes de servicios y preservar su historial crediticio. En cambio, quienes quedan fuera de ese sistema no tienen otra opción que dejar de pagar, entrando en mora. Lo relevante es que el problema no radica en un exceso de endeudamiento. De hecho, los hogares salteños tomaron créditos en proporciones similares al promedio nacional. La diferencia está en que, aun así, acumularon más cuentas impagas.
Más allá de los números, un problema estructural
Los datos de 2024 abren interrogantes sobre el funcionamiento del sistema financiero y su alcance territorial. La exclusión financiera no solo limita las opciones de los hogares en momentos de dificultad, sino que también agrava sus consecuencias, generando un círculo de vulnerabilidad. Si bien el estudio no mide el nivel total de endeudamiento de las familias, sí aporta evidencia sobre un indicador clave: la capacidad de afrontar gastos corrientes. En ese sentido, los resultados sugieren que el acceso al crédito y no solo el nivel de ingresos juega un papel determinante en la estabilidad económica de los hogares.