Salto frente al desafío ambiental /
Entre la falta de gestión y la urgencia de educar
Hoy 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, la presidenta de la Asociación Civil Ambientalista de Salto, Adriana Carabajal, trazó un panorama claro y preocupante sobre la situación ambiental del departamento. Entre proyectos en marcha, avances parciales y críticas a la gestión de residuos, la ambientalista puso el foco en un punto importante, la falta de educación ambiental sostenida y políticas efectivas.
Proyectos en marcha y presencia nacional
A pesar de las dificultades, la organización mantiene una agenda activa. Carabajal destacó la participación en redes como la Red Nacional de Educación Ambiental y la Red Uruguaya de Energías Ambientalistas, así como el impulso de iniciativas locales.
Un hito destacable será su participación en la expoferia ambiental que se realizará en el Antel Arena los días 11, 12, 13 y 14 de junio. La asociación salteña estará presente el 13 y 14, compartiendo espacio con más de veinte organizaciones de todo el país.
“La idea es que nos conozcan y mostrar lo que se hace en Salto”, explicó Carabajal, recordando que en una edición anterior obtuvieron un reconocimiento por su trabajo con monte nativo. En esta oportunidad, presentarán proyectos vinculados a montes nativos comestibles y huertas comunitarias, iniciativas que buscan combinar conservación ambiental con producción sostenible.
Trabajo comunitario y educación desde la infancia
Uno de los ejes más relevantes es el trabajo con niños en centros educativos y sociales, donde ya comenzaron experiencias de cultivo junto a CAIF, jardines y clubes de niños. “Es fundamental empezar desde edades tempranas”, destacando el valor educativo de estas prácticas.
Carabajal también hizo alusión a la pérdida de espacios verdes en las escuelas, donde antes las huertas permitían un aprendizaje integral. “Se trabajaban todas las áreas: matemática, lengua, ciencias. Era una base fundamental”.
Ante esta realidad, las huertas comunitarias aparecen como una herramienta clave para reconstruir el vínculo entre educación y ambiente.
La basura, un problema crítico sin resolver
La acumulación de basura en calles, veredas y terrenos baldíos refleja, según la ambientalista, una problemática estructural. “La gente se acostumbró a generar basurales”, describió un círculo vicioso entre la falta de infraestructura, control y educación.
A esto se suma la ausencia de soluciones claras para residuos específicos, especialmente los voluminosos y los altamente contaminantes.
El proyecto de las pilas, una deuda ambiental pendiente
Entre las iniciativas impulsadas por la asociación se destaca un proyecto para la gestión de pilas y baterías, considerado uno de los residuos más peligrosos por su contenido de metales pesados.
Carabajal explicó que la propuesta consiste en crear puntos de recolección accesibles, por ejemplo en dependencias municipales y generar incentivos, especialmente en centros educativos, para fomentar su correcta disposición.
“La idea es darle valor a esas pilas y asegurar un destino final adecuado”. Esto implicaría su almacenamiento en condiciones seguras, evitando filtraciones que contaminen el suelo y el agua.
Actualmente, la falta de un sistema adecuado provoca situaciones críticas. Según relató, en algunos casos los recipientes utilizados para recolectarlas han desbordado, generando contaminación ambiental. “La gente no sabe qué hacer con las pilas, y ese es un problema grave que sigue sin resolverse”.
Críticas a la gestión y falta de políticas ambientales
La ambientalista fue crítica con las autoridades, señalando la ausencia de políticas ambientales sostenidas. Si bien reconoció algunas iniciativas, consideró que no alcanzan para revertir la situación.
También cuestionó el manejo del vertedero municipal, al que considera colapsado y sin perspectivas de solución a corto plazo. “Ya cumplió su vida útil. Insistir en ese lugar es un error”.
Además, planteó la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los clasificadores de residuos, quienes cumplen un rol clave en el reciclaje pero trabajan en contextos precarios.
La urgencia de un cambio cultural
Más allá de las políticas públicas, Carabajal insistió en la necesidad de un cambio social profundo. Propuso campañas de concientización, talleres abiertos y planes piloto de clasificación de residuos.
“La educación es lo básico. Sin eso, no hay solución posible”. En ese sentido, planteó comenzar con sistemas simples de separación entre residuos orgánicos e inorgánicos, acompañados de información clara para la ciudadanía.
Cambio climático y responsabilidad humana
En el plano global, la referente vinculó la realidad local con el cambio climático. Señaló que el aumento de la temperatura del planeta está generando eventos extremos cada vez más frecuentes.
También alertó sobre el impacto en la biodiversidad, en particular en especies clave como las abejas. “Estamos alterando los ecosistemas”, explicó, apuntando directamente a la acción humana como principal causa.
Un compromiso que debe ser diario
Carabajal dejó un mensaje, el cuidado del ambiente no puede limitarse a una fecha puntual. “El Día del Medio Ambiente debería ser todos los días”.