Se intensifica la zafra citrícola /
Alta demanda, nuevos mercados y desafíos laborales
La actual zafra citrícola comenzó con un ritmo inusualmente intenso, impulsado por la aparición de mercados que no estaban previstos y que obligaron a acelerar la cosecha casi de forma inmediata. Así lo señaló el dirigente sindical Juan Carlos Albano, quien trabaja en la empresa Frutura, describió un arranque “muy agitado”, con abundante fruta y una demanda superior a la habitual para esta época del año. Según explicó, el inicio de la zafra suele ser más gradual, acompañando la maduración progresiva de las variedades tempranas. Sin embargo, este año el proceso se adelantó y se concentró en pocos días, lo que generó una fuerte presión sobre la operativa. A esto se sumaron dificultades climáticas, especialmente las lluvias y la humedad, que impidieron una cosecha continua. La fruta destinada a exportación debe recolectarse en condiciones secas, por lo que las precipitaciones provocaron retrasos y pérdidas de jornadas de trabajo.
Exportación y variedades en foco
Actualmente, la actividad en Frutura, se concentra en la cosecha de mandarinas, principalmente las variedades satsuma y clementinas. Estas últimas tienen como principal destino el mercado de Estados Unidos, que hoy absorbe la mayor parte de la producción. En paralelo, comenzó a funcionar el sistema de empaquetado (packing), clave para procesar la fruta que se exporta, incluyendo servicios brindados a empresas como Camposol, propiedad de grupo inversor peruano.
Corta cosecha de satsuma, una variedad que estaba en retroceso
Albano destacó que la zafra de satsuma fue breve este año, debido a la reducción de su cultivo en los últimos tiempos. Esta variedad había perdido mercados y fue sustituida en gran medida por otras opciones más rentables, en el marco de un proceso de reconversión varietal. No obstante, la reciente apertura de nuevos destinos permitió colocar la producción existente, en su mayoría como jugo concentrado y no como fruta fresca. Lo que destacó se proceso en la planta de jugos de la empresa para la cual trabaja, lo que permitió sumar valor agregado y trabajo industrial.
Mano de obra y preocupación sindical
En cuanto al empleo, el dirigente señaló que no se han registrado dificultades para conseguir trabajadores, lo que atribuye al contexto general del mercado laboral. Sin embargo, expresó preocupación por denuncias difundidas en redes sociales sobre pagos muy bajos por bolsa cosechada. Si bien el sindicato no ha recibido denuncias formales ni datos concretos que permitan identificar a responsables, Albano subrayó la importancia de investigar estos casos. Recordó que existen laudos establecidos y que, aunque el pago se realiza por rendimiento, las empresas están obligadas a garantizar al menos el jornal mínimo legal. “Nunca se puede cobrar por debajo de lo que marca la ley”, enfatizó.
Proyección de la zafra
La cosecha de mandarinas se extendería hasta junio, dando paso luego a otras variedades y, más adelante, a la naranja, especialmente la variedad valencia, orientada al mercado europeo. En términos productivos, Albano indicó que actualmente existe un equilibrio en la superficie destinada a naranjas y mandarinas a nivel nacional, aunque la naranja continúa liderando en volumen de producción. El panorama, en suma, combina oportunidades comerciales con desafíos operativos y laborales. La intensidad del arranque, los condicionantes climáticos y las dudas sobre ciertas prácticas en el sector configuran una zafra que, si bien es prometedora, exige atención y cierto control para garantizar su sostenibilidad.