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La Fundación de Desarrollo Regional Salto Grande puso en marcha“Ser en Red”, una nueva iniciativa destinada a respaldar a grupos de mujeres rurales del departamento de Salto. El programa busca fortalecer experiencias de trabajo colectivo que, muchas veces, permanecen invisibilizadas, pese a su importancia para la economía familiar, la vida comunitaria y la preservación de las tradiciones locales.

El presidente de la institución, Eduardo Bandeira, y la coordinadora del área económica, la contadora Andrea Malvasio, presentaron la propuesta en una entrevista en el streaming de Diario La Prensa. En la oportunidad destacaron la necesidad de generar oportunidades para las mujeres que viven en el medio rural y anunciaron un llamado que otorgará apoyos económicos no reembolsables a grupos que ya desarrollan actividades en conjunto.

La iniciativa se suma al trabajo que la Fundación viene realizando para promover emprendimientos y acompañar a sectores que enfrentan mayores dificultades para acceder a recursos y oportunidades de desarrollo.

Apoyar a quienes construyen comunidad

Malvasio explicó que la institución decidió profundizar su trabajo con las mujeres rurales al reconocer que sus condiciones de vida y sus posibilidades de crecimiento son diferentes de las que existen en las ciudades. Las dificultades para acceder al empleo, los servicios de cuidados y los recursos productivos forman parte de una realidad que exige respuestas específicas.

A estas barreras se agregan otras situaciones vinculadas con la vivienda, la propiedad de la tierra y el reconocimiento del trabajo que realizan. En numerosos casos, las mujeres cumplen funciones fundamentales para sostener a sus familias y comunidades, pero sus aportes no reciben una remuneración ni la visibilidad que merecen.

“Ser en Red” pretende atender una dimensión particular de esa realidad, los grupos de mujeres que se organizan para compartir conocimientos, experiencias y espacios de trabajo. Se trata de iniciativas que pueden funcionar en salones comunitarios, cocinas compartidas, huertas colectivas o sociedades de fomento, entre otros ámbitos.

Aunque muchas de estas experiencias no se presentan formalmente como emprendimientos, constituyen espacios de aprendizaje, encuentro y cooperación que fortalecen los vínculos comunitarios.

Hasta $50.000 para cada grupo

El llamado está dirigido a grupos de mujeres rurales que ya tengan una trayectoria de trabajo conjunto. No se busca conformar agrupaciones nuevas, sino reconocer y potenciar aquellas que cuentan con experiencias previas y objetivos compartidos.

Detalló Malvasio, la Fundación prevé otorgar hasta 50.000 pesos por grupo, con una estimación inicial de seis grupos beneficiarios, dependiendo de las postulaciones recibidas y de la evaluación de las propuestas.

Para participar, las interesadas deberán completar un formulario de Google, diseñado para facilitar el proceso. Una integrante del grupo podrá asumir la responsabilidad de presentar la solicitud en representación de las demás.

Uno de los requisitos fundamentales será contar con el aval de una institución local o regional, como un municipio, un consejo o una sociedad de fomento. Este respaldo busca contribuir al uso adecuado de los bienes y recursos que se otorguen.

La convocatoria pretende que cada grupo identifique sus objetivos comunes, explique qué actividades desarrolla y determine de qué manera el apoyo económico puede contribuir a fortalecer su trabajo.

Un encuentro que refleja la fuerza de la organización

La presentación del programa coincidió con las actividades por el Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se conmemora cada 15 de octubre. En ese marco, se organizó un encuentro en Pueblo Fernández, en el municipio de Mataojo, con una participación prevista de aproximadamente 350 mujeres de diferentes localidades del departamento.

Bandeira recordó el impacto que le generó la edición anterior, realizada en Cerros de Vera, al observar la capacidad de organización y la solidaridad entre las participantes. Para el presidente de la Fundación, estos encuentros permiten comprender la dimensión del trabajo colectivo que existe en la ruralidad.

La organización depende en gran medida de las propias mujeres, que coordinan traslados, reúnen recursos y buscan alternativas para garantizar la participación de sus compañeras. Durante el año realizan actividades para recaudar dinero destinado al transporte y gestionan apoyos que les permitan llegar a estos espacios de intercambio.

La alcaldesa de Mataojo, Rosita Moreno, tuvo un papel importante en la organización del encuentro, junto con mujeres referentes de distintas zonas. La Fundación también colabora con aspectos logísticos y organizativos.

Más allá de la convocatoria, la actividad representa una oportunidad para compartir experiencias, establecer vínculos y fortalecer una red que trasciende las distancias geográficas.

Emprender, aprender y preservar los saberes rurales

Bandeira destacó ejemplos concretos de cooperación entre emprendedoras. Mencionó el caso de una mujer que comenzó a criar gallinas para producir huevos y generar ingresos propios, así como el de otra participante que buscaba ampliar su pequeño gallinero.

La experiencia de la primera puede servir de orientación para la segunda, demostrando que el intercambio de conocimientos también constituye una herramienta de desarrollo. La ayuda entre mujeres que atraviesan situaciones similares permite compartir aprendizajes y encontrar soluciones adaptadas a las condiciones de cada localidad.

Malvasio subrayó la importancia de preservar los conocimientos tradicionales. Como ejemplo, mencionó a mujeres de Biassini que mantienen prácticas vinculadas con el procesamiento de la lana, incluido el cardado, y que conservan técnicas transmitidas a través de generaciones.

La continuidad de estas actividades no solo tiene un valor productivo, sino también cultural. Cuando los saberes dejan de practicarse y transmitirse, existe el riesgo de que desaparezcan costumbres que forman parte de la identidad de las comunidades rurales.

Inscripciones abiertas hasta el 2 de noviembre

Las postulaciones para “Ser en Red” se encuentran abiertas desde el 15 de octubre hasta el 2 de noviembre. Las bases y el acceso al formulario están disponibles en el sitio web de la Fundación, fundacionsaltogrande.org.uy.

También se habilitó el teléfono 099 170 252 para realizar consultas y solicitar información. La institución prevé contactar posteriormente a los grupos postulantes para ampliar los datos necesarios y conocer mejor sus experiencias.

La intención es entregar los reconocimientos durante noviembre, en el marco de las actividades del Mes del Emprendedor, una vez definida la agenda departamental.

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