Una buena noticia
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Por Leonardo Vinci
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joselopez99@adinet.com.uy
La reciente firma del convenio de cooperación entre la Intendencia de Salto y la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE) no es solo un acto administrativo de rutina; constituye un hito fundamental para la recuperación de nuestra identidad y una visión estratégica para el futuro del departamento. Celebramos con entusiasmo este entendimiento alcanzado, ya que representa una decisión sumamente oportuna para gestionar con mayor eficiencia un patrimonio ferroviario que, históricamente, ha sido relegado a la subutilización, pero que es, en esencia, parte del alma y del patrimonio de todos los salteños.
UN ACIERTO
Resulta un acierto innegable que sea el gobierno departamental quien asuma la responsabilidad sobre el uso, cuidado y mantenimiento de buena parte de estas estructuras ferroviarias existentes. En las actuales circunstancias, la Intendencia de Salto se posiciona como el actor más capacitado, legítimo y comprometido para devolverle vida a estos espacios emblemáticos, transformando bienes hoy subutilizados en activos valiosos al servicio constante de la comunidad. Como bien señaló el intendente Dr. Carlos Albisu durante la firma del acuerdo, esta iniciativa se alinea perfectamente con la política de preservación patrimonial que se viene ejecutando en nuestro medio, donde museos, teatros y diversos espacios públicos han recuperado el brillo que la desidia del tiempo les había arrebatado.
Recuperar edificios históricos para el acervo cultural
Sin embargo, más allá de la loable y necesaria tarea de recuperar edificios históricos para el acervo cultural, este convenio abre las puertas a una reflexión profunda sobre el rol del ferrocarril en el desarrollo regional. El país necesita recuperar la lógica ferroviaria, no solo para el eficiente transporte de cargas, sino como una herramienta vital de conectividad y turismo de alto valor. Salto, gracias a su ubicación geográfica privilegiada y su rol consolidado como nodo logístico estratégico en el corredor norte del país, tiene el escenario ideal para liderar proyectos innovadores que integren esta infraestructura ferroviaria con el desarrollo productivo.
USAR EL RAMAL "EL PRECURSOR"
En este sentido, permitámonos mirar hacia una aspiración de mayor envergadura, una posibilidad tangible que, de concretarse, cambiaría el mapa turístico de la región. Existe un ramal ferroviario que posee un valor histórico y potencial incalculable: "El Precursor", aquella vía que une la emblemática estación del Midland con la represa de Salto Grande. Con una inversión económica razonable y una voluntad política firme entre los actores públicos y privados, este ramal podría quedar plenamente operativo para el transporte masivo de pasajeros. Imaginemos por un instante el potencial turístico de utilizar viejos motocares restaurados, partiendo desde el corazón de la ciudad —cerca de las puertas de la terminal y/o el Shopping— para trasladar a los visitantes directamente hasta la majestuosidad de la represa de Salto Grande, ofreciendo una experiencia única.
Inmersión en la historia misma
Esta experiencia no solo sería un viaje a través de un paisaje encantador, sino una inmersión en la historia viva de nuestra región. El atractivo de viajar en un medio de transporte que marcó el ritmo de la vida hace cien años es un imán inigualable para el turismo contemporáneo. Ese encanto nostálgico, combinado con el rigor de un servicio moderno, se convertiría rápidamente en uno de los puntos de referencia ineludibles cuando busquemos promocionar a Salto más allá de nuestras fronteras, atrayendo a visitantes ávidos de vivencias auténticas.
UN PASO SUMAMENTE ACERTADO
Este convenio es, sin duda, un paso inicial, necesario y sumamente acertado. La sinergia lograda entre la AFE y el Gobierno de Salto es el camino correcto para transformar un inventario de inmuebles dormidos en un motor de desarrollo territorial. Es tiempo de que el ferrocarril, protagonista del progreso del siglo pasado, vuelva a ser el eje sobre el cual se asiente la modernización de nuestra logística y la expansión de nuestro horizonte turístico. Salto tiene el potencial, los actores han mostrado la disposición y, fundamentalmente, la historia nos reclama que no dejemos pasar esta oportunidad de poner, una vez más, al tren sobre sus rieles.