Víctor Pizzichillo /
Plantea fortalecer la profesión docente y reclama mayor estabilidad en las políticas educativas
El próximo 3 de octubre, más de 50.000 docentes de todo el país estarán habilitados para participar en las elecciones destinadas a elegir a sus representantes en el Consejo Directivo Central Codicen de la Administración Nacional de Educación Pública ANEP. En ese marco, el docente Víctor Pizzichillo presentó en una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa los principales lineamientos de la Lista 1, que integra junto a docentes de distintos puntos del país y con diversas trayectorias profesionales.
Profesor de Historia, docente efectivo de Formación en Educación y con experiencia en cargos de dirección y gestión educativa, Pizzichillo sostuvo que la lista se conformó a partir de un perfil plural, integrado por personas con diferentes concepciones políticas, filosóficas y religiosas, así como por docentes sindicalizados y no sindicalizados. Explicó que el punto de encuentro del grupo es la convicción de que la educación constituye una herramienta fundamental para transformar la vida de las personas y contribuir al desarrollo de la sociedad.
Acompañamiento y bienestar de los docentes
Uno de los planteos de Pizzichillo está relacionado con la necesidad de fortalecer la profesión docente y recuperar mecanismos de acompañamiento dentro del sistema educativo. En la entrevista señaló que existen docentes que experimentan sentimientos de soledad, desánimo y falta de respaldo frente a las dificultades cotidianas de la tarea. En ese sentido, vinculó la situación con la salud mental y consideró necesario generar espacios donde los profesionales puedan expresar sus dificultades y recibir apoyo.
El candidato cuestionó particularmente la desaparición de determinadas figuras de acompañamiento pedagógico, mencionando entre otros ejemplos la eliminación de los cargos de inspectores regionales en Primaria y de algunas figuras de tutoría. También planteó la necesidad de contar con instituciones y mecanismos destinados a mejorar la convivencia educativa. A su entender, estos espacios no solucionarían por sí solos todos los problemas, pero podrían contribuir a sostener a docentes y estudiantes y a fortalecer el ámbito educativo como un espacio de transformación social.
Críticas a los cambios constantes en educación
Otro de los ejes de su planteo es la continuidad de las políticas educativas. Pizzichillo cuestionó los cambios que, se implementan sin suficiente respaldo pedagógico, académico o investigativo. En su visión, las políticas educativas necesitan establecer puntos de acuerdo que permitan construir líneas de trabajo con continuidad más allá de los cambios políticos. Sostuvo que las modificaciones bruscas terminan afectando especialmente a los estudiantes, que quedan en medio de transformaciones sucesivas. En esa misma línea, propuso otorgar mayor autonomía operativa a los centros educativos mediante pequeñas partidas económicas que permitan resolver rápidamente problemas cotidianos de infraestructura y mantenimiento, sin depender de extensos procesos burocráticos.
Inteligencia artificial, un desafío para la enseñanza
La incorporación de la inteligencia artificial ocupa también un lugar central en sus planteos. Pizzichillo sostuvo que se trata de una tecnología que llegó para permanecer y que el sistema educativo debe aprender a utilizarla de manera responsable. La irrupción de estas herramientas modificó las estrategias tradicionales de enseñanza y obliga a revisar las formas de planificar y evaluar los aprendizajes. También consideró que los planes de estudio deben ser analizados a la luz de las transformaciones tecnológicas ocurridas en los últimos años.
Señaló que la inteligencia artificial no debería sustituir el desarrollo de las capacidades humanas. La educación debe preparar a los estudiantes tanto para comprender el patrimonio cultural de la sociedad como para desenvolverse en un mundo laboral y tecnológico que continuará cambiando. También planteó que la tecnología podría utilizarse para reducir la carga burocrática de los docentes, integrando sistemas informáticos y evitando la duplicación de información en diferentes plataformas.
Formación docente y debate sobre la universidad
Abordó el futuro de la formación docente. Pizzichillo defendió una formación con mayor desarrollo académico, investigación y extensión, pero manifestó reparos respecto a la creación de una nueva estructura universitaria para ese ámbito. Su cuestionamiento se centró en la propuesta de una Universidad de la Educación. La creación de una institución autónoma separada de la ANEP podría generar interrogantes sobre aspectos laborales, previsionales, salariales y sobre la organización de las prácticas docentes.
En contraposición, propuso fortalecer las estructuras existentes de formación docente y profundizar sus vínculos con el ámbito universitario. También sostuvo que la normativa vigente habilita a la ANEP a desarrollar formación de posgrado, y planteó que el debate debería concentrarse en cómo utilizar esas herramientas y mejorar la calidad académica.
Pizzichillo destacó la importancia de que la formación de los futuros docentes mantenga una estrecha relación con las instituciones educativas donde posteriormente desarrollarán su actividad profesional.
Elecciones y compromiso con los docentes
Las elecciones se realizarán el 3 de octubre, entre las 9 y las 19 horas. Explicó que los circuitos estarán distribuidos en la Escuela Nº 1 y en el Instituto de Formación Docente. En Constitución, Belén, Valentín y Lavalleja, los docentes podrán votar en las oficinas del Correo entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, bajo la modalidad correspondiente.
Como cierre, reivindicó el papel de los maestros y profesores y sostuvo que fortalecer al docente debe ser una prioridad para mejorar el funcionamiento del sistema educativo. Su propuesta, según expresó, apunta a escuchar a quienes trabajan diariamente en las aulas y a construir políticas educativas con mayor continuidad, respaldo técnico y participación.