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Masiva adhesión al blanqueo de capitales propuesto por Milei
En Argentina, la masiva adhesión al blanqueo de capitales generó euforia en el equipo económico del gobierno, que celebró la caída en la cotización del dólar paralelo, la acumulación de depósitos en el sistema financiero y el abaratamiento del crédito para las empresas argentinas. El dólar paralelo cayó a su valor más bajo desde mayo pasado y la brecha respecto del tipo de cambio oficial quedará en menos de 20%. El propio Javier Milei fue uno de quienes celebró con mayor efusividad ese momento de bonanza, para contestar a los críticos de su plan económico. El blanqueo de capitales permite a quienes tenían dinero o propiedades fuera del país sin declarar ante las autoridades impositivas legalizar su situación, sin costo para los montos inferiores a 100 mil dólares, y con costo de 5% para el resto, a no ser que el dinero se destine mantenga en una cuenta especial y sea destinado a inversiones productivas.
El atractivo de la oferta oficial hizo que en las últimas dos semanas ingresaran más de 10 mil millones de dólares. De esta manera, hay depositados en el sistema bancario argentino unos 31 mil millones de dólares, una cifra que no se veía desde la devaluación de 2018, ocurrida durante la gestión macrista. Por primera vez en muchos años, el sistema financiero tiene más dólares que las reservas brutas del Banco Central.
Y esto hizo que el mercado se llenara de especulaciones respecto de cuál sería la estrategia del gobierno. En otras palabras, si trataría de captar esa liquidez en dólares para hacer frente a sus obligaciones y, a cambio, entregaría a los ahorristas títulos de deuda.
Fue el ministro de economía, Luis Toto Caputo, quien se encargó de desmentir los rumores. Escribió un tuit en el que dijo que no seguirían el consejo de quienes le piden que capture los dólares del blanqueo. “Nosotros no queremos hacerlo, porque buscamos que esos dólares vayan a financiar al sector privado, para que se desarrolle el mercado de capitales y haya más inversión y generación de empleo de calidad", dijo textualmente el ministro, quien argumenta que, a diferencia de lo que ocurrió con otros blanqueos de capital, esta vez la finalidad no es recaudatoria sino de apoyo a la reactivación económica. Y, como para apoyar su afirmación, mencionó casos de empresas argentinas que están logrando financiación a tasas mucho menores que las que obtendría el gobierno argentino.