El presidente de Israel dialogará con los partidos /
Designará al próximo encargado de formar gobierno
El presidente israelí Isaac Herzog deberá decidir quién recibe el encargo de intentar formar el próximo gobierno, una definición que puede condicionar el futuro político de Benjamin Netanyahu tras unas elecciones legislativas sin una mayoría clara para ninguno de los bloques. Con la totalidad de los votos escrutados, la coalición encabezada por el primer ministro superó a la oposición, aunque no alcanzó por sí sola los apoyos necesarios para gobernar. La decisión presidencial adquiere así un peso inusual dentro de un cargo de funciones mayormente honoríficas.
Herzog convocará a los representantes de los partidos para escuchar sus recomendaciones. Recién entonces deberá elegir al candidato con mejores posibilidades de reunir una coalición parlamentaria. La normativa israelí no obliga al presidente a designar al líder de la lista más votada ni fija parámetros estrictos para resolver ese dilema. Por este motivo, el encargo puede recaer en quien logre demostrar que tiene más opciones de conseguir respaldo en el Parlamento.
La decisión del presidente será determinante porque el resultado electoral de la coalición de Netanyahu no aseguró una mayoría de Gobierno. El mandatario deberá evaluar las posiciones de las fuerzas políticas y asignar el mandato a la persona que pueda reunir apoyos suficientes, con el objetivo de evitar otra convocatoria electoral.
Antes de la votación, Herzog había dicho que veía posible un gobierno de unidad nacional entre Netanyahu y su principal rival, Gadi Eisenkot. Esa alternativa dependería de negociaciones entre dirigentes que compitieron por liderar bloques enfrentados en la Knesset.