En medio de una lucha contra la crisis humanitaria /
Cuba flexibilizó el sector privado y las importaciones
La crisis humanitaria en Cuba obligó al régimen isleño a flexibilizar normas que por décadas mantuvieron bajo control estatal el comercio y las importaciones. El cambio más visible es la apertura parcial para que los privados puedan importar y vender ciertos bienes y medicamentos, medida que apunta directamente a aliviar la escasez que golpea a la población. El miércoles entraron en vigor reformas que, según el dictador Miguel Díaz-Canel, resultan inevitables y justificaron su decisión: “El país simplemente no puede continuar por el camino actual”. La nueva normativa permitirá la importación y reventa de productos del extranjero, además de flexibilizar trabas en el sector petrolero para empresas privadas y extranjeras.
En los últimos meses, la situación en la isla se agravó por el endurecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero, que, ante la falta de respuesta por parte del régimen, intensificó los apagones, dificultó el transporte público y agravó la falta de alimentos y medicinas en la isla. Las medidas buscan dar un respiro frente a un sistema estatal que ya no logra abastecer necesidades básicas, con farmacias estatales con estantes vacíos y una infraestructura paralizada.
Las reformas eliminan 46 de las 125 prohibiciones que pesaban sobre la iniciativa privada y suavizan otras 35 regulaciones. Aun así, se mantiene el control estatal en sectores clave como la producción de tabaco, el acceso a internet, la prensa y la radiodifusión. El cambio, aunque limitado, representa un giro relevante para un país donde la economía y la industria están bajo mandos represivos desde los años 60.
Con la entrada en vigor de las nuevas reglas, los cubanos podrán encontrar medicamentos en farmacias privadas—una alternativa urgente, dado que los canales informales, a menudo a través de grupos de Telegram y WhatsApp, eran el último recurso para muchos.