Tensión en Irán /
La amenaza de grupos armados rebeldes que enfrenta el régimen de Teherán
Las autoridades de Irán han publicitado en las últimas semanas una serie de arrestos y enfrentamientos con células armadas dentro del país, en un intento de presentar la guerra con Israel y Estados Unidos como una amenaza a la seguridad nacional. El mensaje busca proyectar control interno mientras crece el descontento social por el deterioro económico. El último caso se conoció el domingo, cuando medios estatales informaron sobre la detención de una red de ocho integrantes supuestamente vinculada a grupos “antirrevolucionarios” y “monárquicos”. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en la provincia sureña de Fars acusó a los detenidos de haber utilizado cócteles molotov y quemado neumáticos durante las protestas nacionales de enero.
Los líderes de la República Islámica han manifestado en semanas recientes su preocupación por la posibilidad de nuevas protestas, en momentos en que el malestar público aumenta a la par de las condiciones económicas del país. El Ministerio de Inteligencia había anunciado el 18 de marzo la detención de 111 “células monárquicas” distribuidas en 26 provincias del país. Las autoridades iraníes consideran que las protestas de enero constituyeron un “golpe de Estado” orquestado por agentes armados de Estados Unidos e Israel, entre ellos partidarios de la monarquía.
Se calcula que miles de personas murieron durante esa ola de disturbios. Naciones Unidas y organizaciones internacionales de derechos humanos han condenado la “brutalidad” de las fuerzas estatales durante la represión de los manifestantes. El poder judicial ha ejecutado a decenas de prisioneros desde el inicio de la guerra, incluidos algunos de quienes protestaron en enero. Numerosos estudiantes, artistas, empresarios, periodistas y trabajadores de la salud también han sido detenidos en los últimos meses por actos considerados por las autoridades como contrarios a la seguridad nacional.