Fracasó negociación por el portland /
Para Fancap es “un insulto a los trabajadores”
Tras cuatro reuniones en el Ministerio de Trabajo, el directorio de Ancap dio por finalizada la negociación con Fancap y el Sunca, ratificando el plan de concentrar la producción de portland en la planta de Minas. La decisión transformará a la planta de Paysandú en un centro logístico y molienda, lo que implica el traslado de 50 funcionarios y la incertidumbre para 75 trabajadores de las extractivas.
Eduardo Zabala, dirigente de Fancap, señaló que el cierre del ámbito se dio sin analizar las propuestas del gremio. “Estas reuniones fueron un insulto a los trabajadores y a la negociación colectiva”, afirmó, denunciando que el plan se basa en “enunciados falsos” sobre la capacidad productiva de Minas. Según el sindicato, la medida generará una “debacle social en Paysandú” y beneficiará a las empresas privadas.
Trabajadores en pre conflicto
Los trabajadores, que se declararon en preconflicto, sostienen que su propuesta de absorber personal contratado ahorraría hasta 4 millones de dólares, pero fue desestimada porque “la empresa considera que es un ahorro insignificante. Y para nosotros implica la regularización de sus contratos, además de un acto de justicia con trabajadores que hace 20 y 30 años que están en la empresa”. Asimismo, recordaron compromisos políticos previos: “Queremos una respuesta de lo que prometió hace tres años”, concluyó Zabala en referencia al actual gobierno.
Producir portland genera un agujero negro en Ancap
El portland de Ancap es el gran agujero negro para la principal empresa estatal, que solo en el año 2025, registró perdidas por 31 millones de dólares. El actual directorio, tiene a estudio cinco propuestas para revertir la compleja situaciòn de trabajar a pérdida. Según el Director por la oposición en Ancap, el salteño Germán Coutinho "La mejor propuesta habla de fortalecer la potencialidad de la empresa en Lavalleja y reducir la que esta instalada en Paysandú", que es a la que se opone Fancap y el Sunca.
El plan que se viene
El plan elegido es concentrar la producción de clínker en Minas, mientras que la planta de Paysandú dejará de operar como fábrica: su horno será apagado y quedará como respaldo, pasando a cumplir funciones logísticas y de procesos específicos (molienda, formulación y embolsado) para abastecer al norte del país. Para el cambio, se deberán invertir 26 millones de dólares en la automatización de los molinos de Minas y en el desarrollo de combustibles alternativos mediante economía circular, reutilizando residuos con alto poder energético generados en otras plantas del ente. Este año, la inversión inicial será de 5 millones de dólares.