Alta dolarización en Uruguay /
La OMC Advirtió que "afecta la competitividad" de las empresas
El Sexto Examen de las Políticas Comerciales de Uruguay ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) valoró el salto de los servicios digitales y la resiliencia macroeconómica, pero señaló que los costos comerciales son 1,4 veces más altos que los de las principales economías y recomendó avanzar en la desdolarización que ya impulsa el Banco Central del Uruguay (BCU).
La Secretaría de la OMC destacó que Uruguay mantiene una economía de altos ingresos, estabilidad macroeconómica y un régimen comercial "generalmente abierto", con un arancel promedio simple de 8,2% en 2025 y un uso limitado de restricciones comerciales. Los miembros del organismo valoraron especialmente el manejo prudente de la política económica y la resiliencia mostrada por el país frente a la pandemia, la sequía y un contexto internacional complejo. El punto más destacado fue el crecimiento de los servicios, en particular los digitales, ya que, según el informe, los servicios financieros, empresariales, informáticos y de telecomunicaciones representan cerca de la mitad del comercio total de servicios de Uruguay, y el comercio de servicios digitales explicó alrededor del 50% del total de importaciones y exportaciones de servicios durante el período revisado. Para la OMC, esta diversificación reduce la vulnerabilidad de Uruguay frente a las fluctuaciones de los precios agrícolas internacionales y al cambio climático, aunque la agricultura sigue siendo central para la economía y las exportaciones del país.
La advertencia central: la dolarización golpea la competitividad
La Secretaría de la OMC sostuvo que la elevada dolarización "puede conducir a precios más altos, lo que afecta la competitividad", y agregó que el fenómeno también impacta sobre la estabilidad financiera y limita la efectividad de la política monetaria. El organismo calificó la alta utilización del dólar como un rasgo "históricamente asociado a la falta de confianza en la moneda nacional", que expone a hogares, empresas y al sistema financiero a riesgos cambiarios por el descalce entre ingresos en pesos y activos o pasivos en dólares. Como recomendación, la OMC planteó un mayor uso del peso en la fijación de precios y contratos, el fortalecimiento del mercado financiero en moneda nacional y la ampliación de instrumentos de ahorro e inversión en pesos, en línea con la agenda de desdolarización que ya impulsa el Banco Central del Uruguay.
Costos comerciales 40% más altos que el promedio global
Más allá del arancel bajo, la OMC señaló que los costos comerciales de Uruguay siguen siendo elevados: entre 2018 y 2023 fueron 1,4 veces superiores a los de las mayores economías del mundo. Aunque reconoció que el país cumplió plenamente sus compromisos bajo el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio y avanzó en digitalización de trámites, los miembros del organismo instaron a Uruguay a revisar el uso de tasas consulares y portuarias y el rol de los despachantes de aduana, por su impacto en los costos del comercio. Otro de los ejes del examen fue la competencia interna. La Secretaría de la OMC señaló que esta sigue "limitada por la fuerte presencia de empresas estatales, la fragmentación normativa y algunos controles de precios", factores que, según los miembros del organismo, desalientan la entrada de nuevos competidores y limitan las ganancias de eficiencia. La recomendación fue fortalecer la neutralidad competitiva entre actores públicos y privados y mejorar la transparencia regulatoria.