Ministerio del Interior y sus estadisticas /
En 2025 se sostiene se registraron 371 homicidios, con baja de 3,1%
El Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior presentó ayer el Anuario 2025 y los datos del primer trimestre de 2026, que abarcan una batería ampliada de indicadores que incluye secuestros, muertes dudosas y uso de la fuerza letal policial. Diego Sanjurjo, encargado de la Gerencia de AECA, definió el Anuario como “la culminación de un proceso institucional clave” y una “nueva forma de entender el trabajo estadístico”. El documento incorpora aportes de expertos y consolida la coordinación con organismos nacionales e internacionales. Para 2026, se prevé profundizar el sistema con nuevos indicadores, estudios sobre armas de fuego y reincidencia, y una auditoría de calidad estadística.
Los datos presentados
Por los datos presentados por el Ministerio del Interior, en 2025 se registraron 371 homicidios, lo que implicó una baja de 3,1% respecto al año anterior. La tendencia se profundiza en 2026: en el primer trimestre hubo 89 homicidios, 9,2% menos que en igual período de 2025. También descendieron los femicidios: fueron 7 en el primer trimestre de 2025 y 1 en igual período de este año. Otros delitos contra las personas muestran variaciones leves. En 2025 bajaron las lesiones, amenazas y delitos sexuales, tendencia que en 2026 se mantiene en general, aunque con un leve aumento en heridos de arma de fuego y lesiones. Las denuncias por violencia doméstica también registraron una leve baja.
En los delitos contra la propiedad se consolida la caída. En 2025 descendieron rapiñas y hurtos por tercer año consecutivo, y en el primer trimestre de 2026 esa tendencia continúa con nuevas bajas. También disminuyen las estafas y los fraudes informáticos, mientras que los abigeatos, que habían subido en 2025, muestran ahora una fuerte caída.
Entre los nuevos datos, se observa una reducción de las extorsiones y los secuestros en 2026, mientras que en 2025 se registraron 14 muertes por intervención policial y un aumento de las muertes dudosas.
La población carcelaria asciende a 16.498 personas, con delitos vinculados a drogas, hurtos y rapiñas como los más frecuentes.