Otra polémica… /
Orsi y las palabras que dijo pero no dijo...
El regreso de Yamandú Orsi desde Estados Unidos no trajo el cierre de la polémica por su discurso ante la ONU. Por el contrario, su intento de explicar por qué no mencionó expresamente a Cuba, Nicaragua o Venezuela terminó abriendo un nuevo frente de discusión. Su frase, “A buen entendedor, pocas palabras”, difícilmente haya logrado despejar las dudas que él mismo dejó instaladas.
En política, y más aún en un foro internacional como Naciones Unidas, las palabras importan. También los silencios. Cuando un presidente habla ante el mundo, cada término es interpretado como una señal diplomática y política. Por eso resulta llamativo que, después de condenar el “férreo bloqueo económico” a Cuba, haya preferido recurrir luego a una explicación basada en insinuaciones, sosteniendo que al hablar de “las tiranías” ya estaba tomando posición.
El problema es que una posición implícita nunca tiene el mismo peso que una declaración explícita. Si la defensa de la libertad es un principio universal —como el propio Orsi afirmó al decir que “la libertad primero que nada”— resulta razonable esperar la misma claridad para condenar cualquier régimen que vulnere esos valores, sin importar su signo ideológico.
Su defensa posterior, en vez de disipar las críticas, alimentó la percepción de que el gobierno procura mantener un delicado equilibrio entre distintos sectores de su propia coalición, incluso cuando se trata de pronunciarse sobre situaciones ampliamente debatidas en el escenario internacional.
Cuando quien habla es el presidente de la República ante la comunidad internacional, la ambigüedad rara vez fortalece el mensaje. A veces, precisamente por la responsabilidad del cargo, las palabras que faltan terminan pesando más que las que se dicen.