Y fijar tamaño mínimo de viviendas /
El Frente Amplio impulsa proyecto para eliminar los monoambientes
El Frente Amplio analiza un proyecto de ley que propone eliminar la construcción de apartamentos tipo monoambiente en Uruguay, estableciendo además que toda vivienda nueva cuente con un mínimo de 35 metros cuadrados y al menos un dormitorio independiente. La iniciativa fue presentada por el senador frenteamplista Gustavo González y consta de un único artículo, orientado a modificar los criterios actuales de construcción habitacional, particularmente en el marco de los desarrollos inmobiliarios promovidos por la normativa de vivienda social.
Según explicó el legislador, el objetivo central es recuperar estándares mínimos de habitabilidad que —a su entender— se han visto deteriorados en los últimos años debido al crecimiento del mercado de apartamentos de pequeñas dimensiones. González sostuvo que la proliferación de monoambientes responde principalmente a un modelo de inversión inmobiliaria favorecido por los beneficios fiscales que otorga la ley de vivienda promovida. En ese sentido, señaló que muchas de estas construcciones priorizan la rentabilidad económica por encima de las condiciones adecuadas para vivir.
“El planteo es volver al espíritu de la ley nacional de vivienda, que establecía como mínimo 35 metros cuadrados, y que luego aumentaba la superficie según la cantidad de dormitorios necesarios para cada núcleo familiar”, expresó el senador. El proyecto establece que toda nueva unidad habitacional deberá contar con espacios diferenciados, lo que en la práctica implicaría la desaparición del concepto de monoambiente en futuras edificaciones.
Para el legislador, la discusión no es solamente urbanística o inmobiliaria, sino también social. González afirmó que la normativa vigente afecta la dignidad de las personas al permitir viviendas donde todas las actividades cotidianas se desarrollan en un único espacio.
“No puede un ser humano almorzar, cenar, dormir e higienizarse todo en un ambiente”, manifestó, al fundamentar la iniciativa.
El senador indicó además que varios integrantes de la bancada del Frente Amplio ya manifestaron su disposición a respaldar el proyecto, lo que abre la puerta a su discusión parlamentaria en los próximos meses.
Uno de los puntos que González buscó aclarar es que la eventual aprobación de la ley no tendría carácter retroactivo. Esto significa que quienes actualmente viven en monoambientes no se verían afectados ni obligados a abandonar sus viviendas.
“No vamos a sacar a nadie que viva hoy en un monoambiente”, aseguró.
El planteo abre un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo urbano en Uruguay, el acceso a la vivienda y el equilibrio entre inversión privada y calidad habitacional. Mientras algunos sectores sostienen que los monoambientes representan una solución accesible para estudiantes, personas solas o trabajadores jóvenes, otros advierten sobre el riesgo de consolidar estándares habitacionales cada vez más reducidos.
De prosperar la iniciativa, el Parlamento deberá discutir no solo las dimensiones mínimas de las viviendas, sino también el impacto que una medida de este tipo podría tener en el mercado inmobiliario, el precio del alquiler y las políticas públicas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda en las principales ciudades del país.