Brasil avanza rumbo a las elecciones del 4 de octubre
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Por Lic. Fabian Bochia
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ffbochia@hotmail.com
Hay gente que vive en Rivera, Artigas, Rocha, Cerro Largo, y al tener doble nacionalidad vota en los dos países, en Uruguay y Brasil. Por lo que tendrán para divertirse ahora ya que se viene el 4 de octubre. En ese marco, se puede analizar que la disputa presidencial en Brasil llegó este domingo a su arranque oficial con una diferencia mínima entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva -del Partido de los Trabajadores (PT)- y su rival, el senador del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, según consignó la revista Veja en su repaso de los sondeos de la semana.
En dos de los tres estudios difundidos, ambos aparecen técnicamente empatados en un eventual balotaje, previsto para el 25 de octubre. La encuestadora Quaest le dio un 43% de intención de voto a Lula frente al 40% de Flávio, mientras BTG/Nexus registró 47% contra 44%, respectivamente. Solo CNT/MDA mostró al actual mandatario con mayor ventaja: un 48% frente al 39,1%, aunque también con una diferencia menor a la registrada en junio, cuando la brecha era de 12 puntos. Por lo que se va rumbo a un final de bandera verde.
En la primera vuelta, en cambio, Lula se ubica por delante de Flávio en los tres sondeos, con diferencias que van de 5 a 13,7 puntos porcentuales. Quaest le otorga un 38% al presidente frente al 31% del senador; BTG/Nexus marca un 40% contra el 35%, y CNT/MDA, un 42,4% frente al 28,7%. Pese a las diferencias metodológicas entre las consultoras, las tres coinciden en una tendencia común, Flávio se acerca a Lula respecto de sus mediciones previas.
Fue en ese escenario de ajuste en las encuestas que los candidatos presidenciales iniciaron formalmente este domingo su campaña rumbo a las elecciones del 4 de octubre. Desde la medianoche, los aspirantes pueden pedir el voto de manera explícita y organizar actos de campaña, caravanas y marchas, además de contratar publicidad en internet. La propaganda en radio y televisión, en tanto, comenzará recién el 28 de agosto.
Casi todos los candidatos mejor posicionados eligieron la región Sudeste para dar el primer paso de campaña, donde reside la mayor cantidad de electores del país. La excepción fue Ronaldo Caiado, del Partido Social Demócratico (PSD), que partió desde Goiás.
Lula optó por Sao Bernardo do Campo, en el estado de Sai Paulo; Flávio Bolsonaro, por Río de Janeiro; Renan Santos (Missão), por la capital paulista; Romeu Zema (Novo), por Montes Claros, y Augusto Cury (Avante), por Santa Luzia, ambas localidades en Minas Gerais. En todos los casos, las ubicaciones elegidas están directamente relacionadas con las trayectorias políticas de cada aspirante.
El presidente inició su campaña de reelección en el estadio Vila Euclides, en Sao Bernardo do Campo, bajo el lema “Brasil listo para más” y en un acto bautizado “Donde todo comenzó”, en referencia al lugar donde encabezó sus primeros mítines como dirigente sindical a fines de la década de 1970.
Lo acompañaron el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y el candidato a gobernador paulista, Fernando Haddad. Subió al escenario cerca de las 10.47 horas y caminó junto al público reunido en los bordes, al son de “Olê, olê, olá, Lula, Lula”, según relató Folha de Sao Paulo. Las gradas del estadio, con capacidad para 12.500 personas, estaban llenas antes del inicio del acto, y la organización esperaba reunir entre 20.000 y 30.000 personas mediante caravanas desde otros estados.
En un discurso de 35 minutos que apeló a la nostalgia, el mandatario relató anécdotas de su época como dirigente sindical y repasó logros de sus mandatos anteriores, como el desvío del río Sao Francisco y la construcción de universidades e institutos federales.
Prometió crear un Ministerio de Seguridad Pública y garantizar que la explotación de minerales estratégicos, usados en equipos de alta tecnología, beneficie a la población brasileña. También recordó las muertes registradas durante la pandemia de Covid-19 y atribuyó parte de la responsabilidad al gobierno del derechista y padre del actual candidato del PL, Jair Bolsonaro.
Ya vemos que habrá munición gruesa y esto recién empieza.