Anotaciones Callejeras
Impactante realmente fue el siniestro en la Ruta 31, en la madrugada de este domingo último. Nos referimos al siniestro fatal que sufrieron varias personas (tres fallecieron) que viajaban en una camioneta de Artigas a Salto. El hecho puso otra vez en el debate público cuestiones casi siempre discutidas, como el estado del pavimento, la adecuada señalización, las formas de conducir, entre tanto más.
Un aviador salteño de larga trayectoria, nos decía una vez enterado de este hecho: “¿Habrá gente que todavía le tenga miedo a subirse a un avión o a un helicóptero?”. El hombre sostenía la firme convicción de que “estas cosas en el aire no ocurren…y si no me cree, revise y estudie estadísticas”. Claro está y no está de más decirlo, sin pretender contrariar a nuestro amigo aviador, que no puede compararse, por ejemplo, la cantidad de vuelos que hay, en relación a vehículos circulando en rutas terrestres. De todas maneras, es válido el razonamiento de quien, además, sostiene que “previo a un vuelo, un avión tiene un chequeo mucho más estricto que un auto”.
Los therians…qué manera de haber gente hablando de este nuevo fenómeno consistente, básicamente y a grandes rasgos, en personas que se autoperciben como los más variados animales. Ayer leímos a un filósofo español, que razonaba más o menos así: “no sé si me sorprende tanto el hecho en sí (que creo que es un globo que se ha inflado demasiado y que reventará y se olvidará prontamente, como un puff que pronto pasará) o el poder de ciertos medios de comunicación para imponer con tanta fuerza un tema y prácticamente borrar de agenda toda otra cuestión, incluso, para mí, de mucho mayor trascendencia e importancia”. En fin, da para pensarlo. ¿Estaremos solamente ante una “moda” efímera?
Digamos finalmente que ayer se comunicaron con nuestra Redacción, vecinos de “un poco al sur de Cien Manzanas”, para darnos más idea nos mencionaban como cercanos los barrios Constitución y Los Olivos. El planteo fue el mal estado de las calles. Un señor nos decía que “Juan H. Paiva, Yacuy, Valentín… o la que sea que usted agarre paralela a esas que le nombro, entre Colón y Catalina Harriague de Castaños, en un pozo al lado del otro, zanjas, tierra y piedras sueltas y todo lo que uno pueda imaginarse…”.
Nos contaba asimismo su esposa, que caídas de moto “hay dos por tres”. Y que “en la mayoría de los casos, las personas que caen se levantan y se van nomás, por eso no figuran como accidentes en ningún lado…pero un día puede pasar algo grave y ahí sí nos vamos a lamentar todos…”.