Anotaciones Callejeras
La Intendencia de Salto, a través de su Departamento de Obras está llevando adelante una intervención en el Barrio Arralde y otras zonas contiguas. Hay que reconocer que en Salto cada tres cuadras cambia el nombre del barrio por lo que cuando se nombra a uno puede ser que ya se le erre pues en la esquina cambió la denominación, se entiende.
Volviendo a esto, queremos marcar cómo se ha poblado lo que se da en llamar el Pasaje Santa Rosa, que es una extensión que va de Ferrocarrilera, a metros de Amorím y muy cerca de la Avenida Rodó, hasta San Rosa que está siendo hecha a nuevo por la comuna.
Este pasaje es una calle muy angosta, muy estrecha, que dicen algunos vecinos surgió cuando, ya lejano en el tiempo, un ladrillero de la zona comenzó a lotear. Este Pasaje queda detrás, al norte de un enclave de la Iglesia Católica llamado Maternidad de María, y el tránsito se reduce a los que allí viven, pero no se trata de un asentamiento con casas de chapas de cartón, sino que hay de todo, muchas viviendas bien armadas de dos pisos incluso, autos estacionados por todos lados, garage, carros de caballos también estacionados en la zona, algún auto abandonado, comercios, casas con rejas y cámaras para mejorar la seguridad.
No hay mucho espacio para las veredas por lo que la gente camina por donde puede interaccionando con los vehículos con todo lo que ello implica. Si se pretende mejorar ese entorno habrá que hilar fino, claro que mejorar el bitumen de la calle, pero no alcanza con eso, pues la densidad de las construcciones ha llevado a que cada metro esté ocupado. Es un lugar de Salto que se lo conoce poco pero que hoy no tiene espacios libres en ninguna parte y que de a poco se ha sumado a la vida de la gente de la Zona Este que lo ha visto crecer y de qué manera.
Mirando en perspectiva nos hace acordar a la Diagonal Lazareto, cerca del tanque de OSE que fue objeto de arreglos comunales con aportes del gobierno nacional a través del Fondo de Desarrollo de Interior mejorando todo su entorno pero respetando una singularidad que Salto suele presentar en varios lugares de su ciudad, que dicho sea de paso, no para de crecer. El Pasaje Santa Rosa es un desafío para mejorar todo su entorno y su convivencia, acompasa la Avenida Enrique Amorim metros al norte pero tiene una forma que habrá que estudiar si se lo quiere mejorar a fondo como merecen los vecinos del lugar.