Examen de ingreso para políticos
- Por María de los Angeles Márquez, Partido Colorado
Se han preguntado por qué para ser policía, maestro, empleado público, militar, profesor, partera hay que realizar pruebas de ingreso, teórica, prácticas y hasta pruebas psicológicas en algunos casos. Pero pasa ser políticos NO. Para postularse y acceder a cargos de gran responsabilidad no se exige NADA. Así podemos llegar a tener un Presidente inepto o un Intendente sociópata pues la Constitución los ampara. Ahora, cómo perjudica esto al país o a un Departamento, son tan grandes las dimensiones, que llevan muchas décadas levantar lo que un elemento de estos pudo no hacer, no mantener y además destruir. Es momento de poner en debate público si, a las personas que aspiran alcanzar cargos con grandes responsabilidades como ser Presidente, Vice Presidente, Senador, Diputado, Alcalde, Concejal, Edil, se les debería realizar una mínima prueba de conocimientos básicos y un test psicológico, sobre todo en estos tiempos donde tanta preocupación invade la salud mental.
No comulgo con la idea de que cualquiera puede ser Presidente si lo votan y que cualquiera puede llevar la bandera si sus compañeritos lo votan. Con esa "reforma" llegamos a ver padres que realizan cócteles, hamburgueseadas, regalan golosinas y otras cuestiones para que su hijo nominado en el cuadro de honor sea el más votado y sea acreedor al Pabellón Nacional, lo vimos, lo vivimos, lo denunciamos y, por supuesto, nada ha pasado. Las campañas políticas más viles, con niños. La corrupción desde pequeños y así el que lleva la bandera no es el más meritorio, puede ser el más "popular" o el que tenga más dinero y pueda hacer más "juntadas" en su casa. Lamentable.
La palabra cualquiera significa lo común, lo corriente y sin nada especial. Yo no acepto que cualquiera lleve la bandera ni que cualquiera sea Presidente ni que cualquiera pueda ser cualquier cosa. Porque la ley lo amparará pero al mismo tiempo se contradice con su artículo 8 donde dice que somos todos iguales y sólo nos diferencia nuestras virtudes y talentos, por lo tanto no somos cualquiera, tenemos virtudes y talentos y esos virtuosos y talentosos son los que deberían estar en cargos que hagan a un país mejor, NO CUALQUIERA.
Los aspirantes a políticos se cubren con que la Constitución les da el derecho a elegir y ser elegidos teniendo la edad, la nacionalidad y con ausencia de condenas penales. Por eso tuvimos un Presidente que estuvo preso, guerrillero, ladrón, asesino, pero no pasa nada, porque ya había cumplido su condena. País generoso.
Si hoy en día solicitáramos pruebas de capacidad y test psicológico a candidatos seguramente se pegaría el grito en el cielo porque se quiere poner un filtro y la justicia fallaría en contra porque bajo el sistema Democrático está el principio de Soberanía popular y el método de selección suprema es el voto de los ciudadanos. pero la real realidad dura y cruel es que la mayoría de nuestros políticos no pasarían un examen de aptitud y ni hablar del psicológico. Imaginemos que uno diría que de un cordero nace un ternero, otra diría que las manzanas tiene carozo, las vacas no comen pasto en verano, acá está faltando lo que está faltando y así podemos seguir. Con estas genialidades de virtudes y talentos es embromado sacar un país adelante y es justamente porque, amparados en la Constitución , está cualquiera en cargos de gran importancia. Hubieran pasado mínimas pruebas? Lo dudo.
Si hubiera algún tipo de prueba dirían que esa institución que la aplica está sesgada, es elitista, y es corrupta porque cree el ladrón que son todos de su misma condición. Pero existe la Inteligencia Artificial tan mentada y cuestionada a la vez, ya que tanto falta la inteligencia natural podríamos recurrir a ella y utilizarla para generar alguna iniciativa parlamentaria, algún parlamentario que no tenga temor de ser evaluado y proponga que no sea CUALQUIERA una persona con grandes responsabilidades políticas.
Quizá sea la manera de ir volviendo de a poco a la dignidad, a la credibilidad del político, a que los vecinos no sigan diciendo "los políticos son todos iguales", volver al respeto, la honradez, confiar en la clase política, todo eso que se ha perdido. Y es que por meritocracia y virtudes y talentos, NO SOMOS TODOS IGUALES. Nos ahorraríamos judicializar la política, disminuiría la corrupción, el desprestigio y la difamación.
No podemos rendirnos, es inaceptable que en este país tengas que dar concurso hasta para entrar a trabajar como albañil pero para ser Presidente basta con entrar a robar a un banco con una 45.