Primero la UE y después China
-
Por Mario Kroeff Devincenzi
/
mkroeff@laprensa.com.uy
El viaje a la República Popular China del presidente Yamandú Orsi y su numerosa delegación es histórico y demostrativo del nuevo tiempo del Uruguay abierto al exterior y exportador.
China es la segunda economía del mundo, y además ya es en la actualidad nuestro principal socio comercial. Está en el podio en el lugar numero uno en cantidad de productos y millones de dólares involucrados. Esta todo dicho, ambos mandatarios, Orsy y Jinping estuvieron de acuerdo en una marcha rápida para concretar un acuerdo de Libre Comercio entre el gigante asiático y el Mercosur, será la culminación de un objetivo estratégico para asegurar el mercado para los productos uruguayos.
Primero fue con la Unión Europea, un tratado largamente negociado de un espacio de 700 millones de consumidores. Ahora probablemente con China, un mercado de alrededor de 2000 millones de consumidores entre los dos bloques comerciales.
Este panorama es muy alentador y Brasil es un socio compatible para la concreción de semejante acuerdo comercial. Quedará por verse la actitud de Argentina en cuanto a su alineamiento estricto a las políticas de Estados Unidos contrarias a la expansión de China y sobre todo en América Latina.
Y además el escollo de Paraguay, que como se sabe, es uno de los países que respalda la existencia de la República de Taiwán, una afrenta a las aspiraciones de Pekín que sostiene que la isla en el Mar de China le pertenece, que es parte integral de su territorio y que tarde o temprano regresará por las buenas o por las malas a la jurisdicción china.
Milei, presidente de Argentina, sin embargo ya ha dicho que estar con Estados Unidos no significa cortar relaciones con China y mucho menos dejar de comerciar o aumentar el flujo de compras y ventas beneficioso con China. No parece un escollo muy difícil de vencer.
Otra cosa es Paraguay. La historia de ese país es favorable a Taiwán y China establece una restricción muy estricta: reconocer a China implica desconocer a Taiwán. Va a ser muy difícil que Paraguay se baje del caballo, sostiene que Taiwán es una democracia y China una dictadura comunista. Tiene razón, pero marche preso.
Los intereses comerciales de supervivencia y mejoramiento de la calidad de vida del hermano sudamericano seguramente permitirán el cambio de posición para asumir y reconocer las pretensiones chinas sobre Taiwán, que son las mismas que tenían con Hong Kong, finalmente recuperada del Reino Unido, igual la isla de Macao en manos de Portugal hasta 1999 y entregada a China en el ámbito de ·un país, dos sistemas". Taiwan es territorio chino no comunista, pero chino al fin, esa es la verdad. Y además, en cualquier momento, en este mundo tan convulsionado, entre medio de todo el ruido del planeta, casi sin darnos cuenta, el enorme ejército chino con su capacidad militar extraordinaria, tomará para si el pedazo de tierra arrancado de la madre patria china.
Así que con más tragedia y dolor, Paraguay debería finalmente adherirse a un TLC del Mercosur con China, es la llave para asegurar nuestro futuro como naciones soberanas y económicamente independientes y sostenibles.
Quedarán para después, ¿o al mismo tiempo? los otros mercados asiáticos, los de la costa del Pacífico. Esa es la frutilla del postre, seguramente con el Mercosur incluido. En breve podríamos integrar el conglomerado comercial protegido y beneficiado más grande del mundo: la Unión Europea, más China y la franja del Pacífico. ¡Que paradoja que sea el Frente Amplio y el MPP que nos conduzca a ello!