Un mundial en segundo plano
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Por el Lic. Fabián Bochia
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fbochia@laprensa.com.uy
Entre tanto conflcito, tanto Estrecho de Oromuz, tanto problema por todos lados, Irán, Israel, Palestina, Ucrania, Rusia, Maduro, Marset, Cuba, Venezuela, no podemos olvidarnos que se nos viene un mundial de fútbol con la participación de Uruguay.
Es increíble todo esto porque el mundo parece estar al borde de un ataque de nervios, o al borde de que pase algo grave como una tercera guerra mundial, pero seguramente la pelota nos llevará la atención a todos, a pesar del androide de Bielsa que parece hecho por inteligencia artifical y que habrá que soportar con sus maratónicas e incoherentes conferencias de prensa y conceptos que solo él entiende. ¡Pero así es! El Mundial 2026 será histórico, disputándose del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. Será la edición más grande, con 48 selecciones y 104 partidos. La gran final se jugará en el área de Nueva York/Nueva Jersey el 19 de julio. En cuanto a sedes: 16 ciudades en total, siendo Estados Unidos el país con más sedes (11), seguido de México (3) y Canadá (2)
Inauguración: El partido inaugural será el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Miremos ahora el formato. Participan 48 selecciones, divididas en grupos, resultando en un torneo con más partidos y emoción.
Nuestro vecino es nada menos que el campeón defensor: Argentina llega como el campeón defensor del Mundial Qatar 2022.
La final será en Nueva York/Nueva Jersey. Ese enclave albergará la gran final el 19 de julio.
Pero con tanto chirimbolo en la cabeza, con el precio del barril de petróleo que sube y baja de acuerdo a los problemas en la región que más lo produce y sus implicancias en lo que finalmente vamos a pagar, vamos dejando el tema del mundial para más cerca pues como que no cabe en las cabezas de la mayoría de la gente.
Además nosotros tenemos un problema anexo que es nada menos que saber si por el cable o la plataforma o lo que sea que tenemos vamos a ver los partidos más importantes con los de Uruguay incluido. Pero hoy parece todo a años luz por la vorágine en que está sumido el mundo y se entiende, cada día es un rosario de novedades que no sabemos cuánto nos va a salpicar, qué va a pasar acá o allá y dónde vamos a terminar.
Debe ser de los mundiales de mayor enjundia y organización pero que en este caso se desarrolla, principalmente, en un país como los Estados Unidos, que está inmerso en muchos conflictos; por lo que la seguridad de las delegaciones, del público, de los periodistas, de los propios organizadores de la FIFA pasan a ser clave pues en un solo estadio puede haber gente de varios países involucrados en conflictos y eso no deja de ser un desafío para toda la seguridad que deberá rodear al evento. Quizás como nunca cada día de paz contará como un logro, como una clasificación y la verdad que da mucha tristeza pues todos esperamos goles, ver cómo hará Argentina para buscar retener la corona, cómo luchará Francia para volver a reinar, qué hará Brasil con técnico europeo, qué pasará con el talento de España, con la potencia inglesa, con los siempre rendidores coreanos del sur, pero en este caso todo queda detrás, incluso el amor que tenemos por la celeste irá después de que a nuestros deportistas y seguidores no les pase nada en un marco tan complejo de conflictos en el mundo.
Si bien la máquina del fútbol no puede parar y lo entendenos, en este caso se vive todo dentro de una complejidad que desborda todo y que nos hace pensar si los goles podrán tapar la compleja realidad del mundo actual.