Arte tras las rejas /
Internos del INR Nº 20 de Salto presentarán pieza teatral
Desde hace diez años, un grupo de talleristas y actores desarrolla un trabajo sostenido dentro del Instituto Nacional de Rehabilitación Nº 20 de Salto, convencidos de que el teatro puede transformarse en una herramienta de emancipación personal para las personas privadas de libertad. La propuesta apunta a garantizar el acceso a la cultura y al arte dentro del sistema penitenciario, entendiendo que la privación de libertad no implica la pérdida de otros derechos fundamentales, entre ellos el derecho al disfrute de bienes culturales y a la expresión artística.
Una muestra de Teatro basado en el ser oprimido
En ese marco, los días 26 y 28 de este mes se llevará adelante una muestra de “Teatro del Oprimido” en la sala con la que cuenta la unidad penitenciaria. La actividad marcará una primera etapa del trabajo anual, para luego avanzar en la preparación de una obra teatral con la intención de poder trascender los muros del establecimiento y presentarse fuera del centro de reclusión. Los responsables del proyecto explicaron que el trabajo se desarrolla de forma colectiva y participativa, donde las propias personas privadas de libertad son quienes plantean las temáticas a abordar. La propuesta se realiza en dupla junto a los talleristas, siguiendo la metodología del teatro, que trabaja a partir de situaciones reales de opresión y conflicto social.
Las temáticas a desarrollar
En ese sentido, las escenas que serán presentadas surgieron directamente de las experiencias y reflexiones de los participantes. Una de ellas aborda el bullying y el acoso que sufren hijos de personas privadas de libertad debido a la situación de sus padres. Según explicaron, se trata de una problemática que los internos identifican como frecuente y dolorosa, y que decidieron visibilizar a través del teatro.
La segunda temática gira en torno a las dificultades que enfrentan quienes intentan reinsertarse en la sociedad luego de recuperar la libertad. En particular, la obra pone el foco en aquellos casos donde la propia familia se transforma en un obstáculo en lugar de constituirse en un apoyo para el proceso de reinserción. Además de todas las dificultades que ya impone el sistema para volver a insertarse, muchas veces la familia tampoco ayuda y termina oprimiendo, señalaron los coordinadores del proyecto, destacando que fueron los propios participantes quienes sintieron la necesidad de contar esa realidad.
Tender puentes desde “adentro “hacia “afuera”
La iniciativa también procura tender puentes entre el “adentro” y el “afuera” de la cárcel, promoviendo la circulación de actividades culturales y apostando a la inclusión social mediante herramientas artísticas y educativas. En concreto, se apunta a una manifestación artística procurando convertirla en una herramienta de transformación personal y comunitaria.